“Que ledicia estar nas festas de Coia”
María y Sara, de Fillas de Cassandra, leyeron el pregón del barrio “onde aprendimos palabras de festexo e rebeldía”
Las fiestas de Coia comenzaron ayer tras una previa de pesadilla. Los miembros de la comisión apenas tuvieron tiempo para organizar la logística y la colocación de las casetas. Llegaron al inicio totalmente desbordados e incluso, reconocían estar algo arrepentidos de haber activado esta edición. Los stands de comida, ropa, juegos para niños y tómbolas se combinaron con los puestos de ropa, tipo mercadillo en un recinto ferial, donde no se montó ninguna atracción. La única con permiso al tener solo unas semanas de uso, “Queen”, no montó por solidaridad con los otros feriantes.
La música y las luces lograron generar la atmósfera de fiesta que llegó a su momento cumbre con la lectura del pregón por parte de María y de Sara, Fillas de Cassandra. “Que ledicia poder ser parte destas festas que nos viron medrar, poder compartimos entre estas prazas, bloques e parques, onde configuramos o noso xeito de estar no mundo”.
Entre aplausos, se iban pasando la palabra la una a la otra. “En Coia xogamos, aprendimos palabras de festexo e rebeldía, bailamos e cantamos á vez que nos manifestamos. Sempre será un lugar ao que voltar, esta vez como pregoeiras”.
Visiblemente emocionadas y ante su gente, reconocieron que verse allí, era un poquito surrealista, pero sobre todo una honra y una ilusión: “Oxalá sexamos quen de volo transmitir! As festas de Coia son parte de nós, a paisaxe desexada de cada mes de xullo cando o barrio se tinxe de garrapiñados, rosquillas, bailes agarrados e verbenas”.
Fillas de Cassandra se reconocen en el carácter combativo de Coia e hicieron una mención especial para las madres que lucharon contra la droga en los 80. “Tamén é parte de nós a historia dos lugares que habitamos. Coia demostrou que a dignidade se forxa a golpe de comunidade e cremos que as festas tamén son os espazos para construir e facer perdurar esa comunidade”.
En una declaración de amor al barrio que comparten, María y Sara aseguraron que en los dos años que llevan de gira con su música por toda Galicia, “é un absoluto pracer voltar de novo a desfrutar deste festexo na nosa casa. Só nos queda, unha vez máis, aledar ás nosas tataravoas desfruntando do que hoxe comeza”. A continuación, el grupo Nostalgia amenizó la velada, a la espera del festival de dj, programado para la medianoche. El cambio de la zona de verbena, en la parte alta de la plaza de Mestre Prudencio Rodríguez, fue una de las exigencias del Concello para aprobar el Plan de Autoprotección que la comisión entregó el jueves y del que ayer, a última hora de la mañana, aún no tenían luz verde.
En esta edición no habrá fuegos artificiales, ya que tras la cancelación inicial y la posterior recuperación, no llegó a tiempo de tramitar el permiso en la Subdelegación. Sí hubo bombas de palenque por una donación anónima que encargó tiradas para ayer y para el domingo, durante la procesión de la Virxe da Amargura, tras la misa de las 20 horas.
Por delante quedan cinco días de fiesta. Por las mañanas habrá pasacalles y conciertos de bandas en la avenida y por cada noche, la verbena contará con la actuación de orquestas, entre ellas, Los Satélites y Panorama el martes. Por tradición, el último día, el miércoles se dedicará a los más pequeños (Día do Neno), aún sin atracciones.
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