La lectura como un espacio de amistad y de cultura
Amibros lleva 17 años de actividad y en otoño retoma su actividad recuperando la figura de la poetisa ourensana Matilde Lloria
Diecisiete años después de su nacimiento, el club de lectura Amibros afronta un nuevo curso con un doble aval que lo convierte en una iniciativa singular dentro del panorama cultural vigués: es uno de los clubes de lectura independientes más veteranos de la ciudad, sin vinculación a bibliotecas, asociaciones o entidades, y en otoño será el escenario de la presentación de una investigación que recupera la figura de la poetisa Matilde Lloria, escritora afincada en Ourense y contemporánea de intelectuales como Ramón Otero Pedrayo. El colectivo, integrado casi exclusivamente por mujeres —con un único hombre entre sus miembros—, mantiene intacta la filosofía con la que nació: compartir libros para crear comunidad.
Lo que comenzó vinculado al Banco del Tiempo de la Federación Vecinal Eduardo Chao acabó convirtiéndose en un proyecto con identidad propia. Tras desvincularse de aquella iniciativa, Amibros continúa funcionando únicamente gracias al compromiso de sus integrantes y al apoyo logístico del Ayuntamiento de Vigo, que cede los espacios donde se celebran las reuniones, mientras las bibliotecas Neira Vilas y Juan Compañel facilitan los ejemplares que leen y comentan semanalmente.
La independencia es, precisamente, una de sus principales señas de identidad. En una ciudad donde la mayoría de los clubes de lectura dependen de bibliotecas o entidades culturales, Amibros ha logrado mantenerse durante casi dos décadas gracias al entusiasmo de sus participantes. Actualmente, desarrolla su actividad en dos sedes, el Centro Cívico del Casco Vello y el de Teis, donde cada semana una veintena de lectores analizan las obras elegidas y comparten impresiones en encuentros que trascienden el comentario literario.
"Leer puede cambiar tu vida", resume Conchita Lloria, creadora e impulsora del club, convencida de que la literatura es también una herramienta para estrechar vínculos personales. Esa filosofía ha convertido a Amibros en mucho más que un grupo de lectores. A lo largo de estos años ha organizado encuentros con escritores, presentaciones de libros, excursiones culturales y viajes vinculados a la literatura.
Entre los autores que pasaron por sus reuniones figura el recientemente fallecido Xesús Alonso Montero, que presentó en el club tres de sus publicaciones, uno de los recuerdos más destacados de una trayectoria marcada por el contacto directo entre escritores y lectores.
El próximo otoño, Amibros volverá a abrir sus puertas a la investigación literaria con la presentación del trabajo que la escritora y traductora Tamara Andrés ha dedicado a Matilde Lloria, una autora prácticamente olvidada por la historiografía literaria pese a haber desarrollado una intensa actividad poética en gallego, castellano y valenciano, su lengua materna. Afincada en Ourense, mantuvo relación con algunas de las principales figuras de la cultura gallega de su tiempo, entre ellas Ramón Otero Pedrayo. La presentación tendrá un componente personal para Conchita Lloria, sobrina de la poetisa, que durante años ha impulsado la recuperación de su legado. El encuentro permitirá acercar al público la vida y obra de una escritora poco conocida mediante la investigación desarrollada por Tamara Andrés, quien compartirá poemas, documentos y anécdotas que ayudarán a reconstruir la trayectoria de la autora.
Aunque la literatura es el eje de todas las actividades, la amistad constituye otro de los pilares del club. "Cada uno de nosotros es un libro no publicado; todos tenemos historias y experiencias que compartir", explica Conchita Lloria para resumir el espíritu de un colectivo que entiende la lectura como un intercambio de vivencias y conocimiento.
Uno de los rasgos más llamativos de Amibros es su composición. Casi la totalidad de los integrantes del club de lectura son mujeres mayores de 40 años, una realidad que su fundadora observa con curiosidad. "Es un verdadero misterio para mí. No sé dónde están los hombres. Cuando vas a cualquier acto cultural que se celebra en Vigo, la mayoría somos mujeres", comenta con humor. Pese a ello, insiste en que el club está abierto a cualquier persona interesada en la lectura, sin distinción de edad o género, solo es necesario amar los libros.
La disponibilidad de ejemplares es uno de los pocos obstáculos para ampliar el número de participantes. Las bibliotecas colaboradoras facilitan un número limitado de libros para cada título, lo que condiciona el crecimiento. Aun así, Amibros mantiene el mismo objetivo que hace diecisiete años: demostrar que la lectura puede convertirse en un punto de encuentro donde la cultura y la amistad avanzan siempre de la mano.
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