El Lagares da refugio a 30 especies de aves
vigo
Los cuatro tramos del cauce fluvial da cobijo a más de treinta especies que anidan y crian en un ecosistema que se recupera del último vertido hace seis meses
nnn El Lagares es más que un río. Es el entorno en el que surge todo un ecosistema rico y delicado, desconocido para miles de vigueses. Seis meses después se recupera del último vertido, de origen aún desconocido que mató a cientos de peces a comienzos de la temporada de pesca, justo cuando el río acababa de restaurar su coto.
La ribera cuenta con el distintivo de Senda Azul, un sello parejo a las banderas azules que distinguen el uso sostenible del litoral. Pero el ya popular paseo fluvial de más de 8 kilómetros esconde tesoros menos conocidos y aún por descubrir. Además recorrer la ruta a pie o en bicicleta, otra opción es disfrutarla con prismáticos y enfocando a las alturas, pues el Lagares se considera uno de los principales refugios de aves de la ciudad.
A través de sus cuatro tramos se pueden distinguir más de treinta especies diferentes. Iniciando el recorrido en su parte alta, en Cabral, el río alterna zonas de aguas calmas con rápidos y corrientes. En sus orillas predominan los abedules, saúces y fresnos en espacios poco afectados por la contaminación. Aquí los pájaros más comunes son de pequeño tamaño como el verderón, el chochín, el verdecillo, el pinzón y el carbonero. Aunque también es habitual la presencia de palomas torcaces y tórtolas europeas.
Otra zona aún sin polución es la de Bembrive, cuando recibe las aguas del río Eifonso. A los sauces y abedules se unen a esta altura los avellanos incrementando el número de especies. Los más comunes son el gorrión y el vencejo, pero comparten habitat con colirrojos, distintos tipos de lavandeiras, urracas, papamoscas y verderones.
Siguiendo el cauce entramos en ya en el paseo fluvial en el límite del parque de Castrelos. Una de las zonas verdes más extensas de la ciudad, con 24 hectáreas de superficie. Por este tramo las aguas van lentas y las aves forestales son las más habituales. Un buen observador puede descubrir pinzones, zorzales, mirlos, agarradores o curiosos ejemplares de carabos, rapaces similares a la lechuzas. El punto exótico lo pone la cotorra argentina, incluida en el catálogo de especies exóticas invasoras, que consiguió establecerse en el parque.
El último tramo se corresponde con la Xunqueira do Lagares, justo antes de la desembocadura. Conforman una de los parajes más hermosos y de mayor riqueza natural por la biodiversidad de flora y fauna. Caracterizada por sus humedales atrae a un variado número de aves acuáticas, fundamentalmente en época de emigración. Se reconocen ejemplares habituales en los documentales como la garza real, el martín pescador, los andorrios chico, garceta común, agochadiza o el pequeño buitrón. Comparten esta zona las especies más familiares de la ciudad, los dos tipos de gaviotas de la Ría: la patiamarilla y la menor tamaño, la gaviota reidora.
El reino de las aves representa la otra realidad del Lagares, aún por descubrir en pleno corazón de la ciudad.
Contenido patrocinado
También te puede interesar