Juzgada por delito económico la exmujer de un vigués asesinado
La acusación particular pide 4 años de cárcel por articular una trama para engañar a su marido
La propietaria de un colegio de Mos y exmujer de Manuel Salgado, asesinado de un tiro en la nuca en un garaje de Rosalía de Castro en 2002, se sentó ayer en el banquillo de los acusados por un presunto delito económico.
El Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo acogió la vista por alzamiento de bienes en la que el fiscal no formuló acusación alguna y pidió la libre absolución, sumándose a las tesis de la defensa. No obstante, la acusación particular, que representa a la hermana de la víctima, acusó a Marisol Pombo de articular una maquinaria para engañar a su marido realizando una estrategia financiera para eludir devolverle sus bienes y solicitó cuatro años de prisión, así como una multa de 24 meses a 60 euros al día y una indemnización de dos millones de euros.
Los hechos a juzgar tuvieron su origen en 1996 a raíz de un acuerdo entre los cónyuges, entonces ya con problemas. Según la acusación, ella le habría prometido a su marido que volvería con él si le vendía sus bienes, sin embargo, tras firmar la compra-venta, ella le envió un acuerdo de separación, por lo que su pareja pidió la anulación del acuerdo. Aprobada dicha anulación, le requirió el resultado de la venta, pero no le fue devuelto, asegura dicho escrito, mientras ella agrupaba los bienes y creaba sociedades a las que aportaba dichos bienes. Una maniobra que, para la acusación trataba de simular una insolvencia para eludir la devolución de bienes y los posibles embargos. La defensa, sin embargo, apoyado por el testimonio de un perito judicial, asegura que esa estrategia es la habitual para el rendimiento económico del negocio y que no sólo no es ilegal sino que es la adecuada. Además, el perito aseguró que todo se hizo con total transparencia.
El marido, Manuel Salgado, siguió reclamando los bienes hasta su fallecimiento, el 2 de abril de 2004, de un disparo en la nuca por autor desconocido. Aunque la víctima había dejado de heredera universal a su hermana, sus hijos impugnaron el testamento y se convirtieron en herederos mayoritarios renunciando a dicha reclamación.
A la vista no acudió un testigo, un detective que había sido contratado por la acusada y que había sido condenado junto a ella, por pinchar teléfonos para descubrir precisamente las posibles infidelidades del marido.
<B>No queremos dinero, queremos justicia</B>
Desde que Manuel Salgado fue asesinado de un tiro en 2004, su hermana y sus sobrinos han mantenido una batalla judicial con la exmujer, que ayer finalizó con el último juicio pendiente. Han sido siete años de litigios que se suman a la falta de avances en la investigación sobre el crimen. De hecho, actualmente está archivado por autor desconocido.
Ayer, el sobrino de Manuel Salgado acudía a la vista oral. Aseguraba que no queremos dinero sino que se haga justicia y mantenía que todo el conflicto judicial se ha llevado hasta el final como hubiera hecho su tío. Sobre lo ocurrido aquel 2 de abril de 2004, la familia no olvida, ni abandona, a pesar de los años y todavía mantiene la esperanza de que alguien pueda aportar alguna pista que pueda dar con la resolución del caso.
La investigación policial, que no pudo aportar pruebas contra un autor determinado, llegó a la conclusión de que el crimen había sido obra de un delincuente pero no un profesional que le habría disparado de cerca, un tiro certero para posteriormente llevarse el arma, que nunca apareció. Es uno de los casos sin resolver en Vigo.
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