Los jóvenes frenan la caída veraniega de los gimnasios
Cada vez más clientes que rondan la veintena de edad se suman al culto al cuerpo, aunque pecan de falta de constancia
Los meses vacacionales de julio y agosto son perfectos para la playa, la desconexion y el disfrute. Pero también para seguir manteniendo el cuerpo a raya. Gimnasios de Vigo han paliado la clásica bajada de usuarios en los meses estivales gracias a los jóvenes. Y es que reconocen que han tenido un boom de inscripciones durante este periodo, idóneo para el que estudia una carrera universitaria y encuentra en verano más tiempo libre. Eso contrasta con los clientes que rondan los 30-40 años, que hacen un pequeño paréntesis en su rutina para disfrutar más de las vacaciones y no verse atado a un gimnasio.
La juventud, no obstante, peca de falta de constancia. Así lo aseguran los gerentes de centros de entrenamiento de la ciudad, quienes indican que empiezan con buenas intenciones, pero la frustración hace mella pasadas las dos semanas. “Empiezan a ver que ese trabajo no tiene un efecto inmediato y a los dos meses, muchos abandonan”, aseguró Simón, del gimnasio que lleva su nombre. Eso provoca un ciclo de veinteañeros que se apuntan, entrenan un mes y desaparecen.
Simón palia la pequeña crisis veraniega con visitantes que llegan desde otras partes de España y acuden al gimnasio para trabajo de mantenimiento. Estas nuevas altas son más necesarias tras las bajas que registra a la entrada de julio. “Antes, los clientes seguían registrados en el gimnasio y no venían. Ahora, se dan de baja para no pagar un par de meses y luego vuelven a apuntarse", indica.
José, del gimnasio Arenal, asegura que la llegada de gente joven está ayudando a que los meses de verano no sea un desierto. “Antes, podíamos tener un 75% menos de clientela, pero ahora debemos estar por debajo del 50% en bajas”, señaló. Eso es debido a que los amantes del deporte tienen una rutina muy marcada que no desaparece pese a que las temperaturas aumenten: “Vienen por la mañana, muy temprano. Entrenan y luego tienen toda la tarde todavía para disfrutar de la playa”. El principal perjudicado es el turno de tarde-noche, sin apenas participación en sus clases dirigidas.
Desde la gerencia del Iron Gym indican que agosto está siendo duro para sus intereses después de un mes de julio muy aceptable. Sin embargo, los clientes que realizan la modalidad de crossfit, la mayoría jóvenes, siguen acudiendo puntualmente a su trabajo al cuerpo diario. “Agosto es un mes complicado, pero hay un creciente interés por parte de los jóvenes en ponerse en forma y pese a que en las olas de calor la gente deja de venir, ellos no lo hacen”, aseguraron desde su gerencia. Eso sí, las clases dirigidas bajaron notablemente su afluencia, sobre todo las realizadas por la tarde. No hay edad para ponerse en forma, aunque se está poniendo de moda en Vigo ‘levantar hierro’ una vez se entra en la veintena.
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