Javier González-Babé: “Ser médico me ayudó para presidir nuestra empresa”
La familia Babé presenta hoy el libro que recorre los 138 años de la historia de la compañía
Javier González-Babé dice, con humildad, que es un “empresario de prestado”. Es presidente de Babé y Cía, que hoy presenta en Vigo el libro de los 138 años de su historia. La obra, titulada “Del refino de petróleo a la logística y el transporte”, recoge la evolución de esta empresa familiar, dedicada al transporte de mercancías peligrosas, que se fundó en Vigo en 1888 y que alcanza ya la quinta generación. Javier Babé relata para los lectores de Atlántico su faceta en la empresa y cómo influyó su etapa de médico tras 49 años ejerciendo como traumatólogo. Cuenta que aún hay gente que le sigue enviando radiografías para pedirle su opinión. “Me enorgullece, pero ahora estoy en otra etapa”.
138 años. Hay pocas empresas en España que pueden decirlo.
Sí, hay muy pocas empresas familiares en España que hayan superado los 100 años y mucho menos que hayan llegado a la quinta generación, como nosotros. Yo represento al último miembro de la cuarta. Es un orgullo muy grande.
¿Está asegurada la continuidad familiar?
Eso espero. Nuestra familia siempre ha mantenido esa tradición de unidad. La Dirección General, la de Desarrollo de Negocio y la de Seguridad y Calidad está en manos de la quinta generación. Siempre hemos sido una piña.
¿Por qué este libro de los 138 años?
Porque es la historia viva, hay un trabajo de documentación grandísimo, de años, y decidimos poner esta fecha porque, en realidad, daba igual 138 años o 140. A lo que dimos importancia fue a contar cómo evolucionó la compañía. Es un libro por nuestra familia y para la sociedad.
Si tuviera que elegir un momento clave de la historia de esta compañía, ¿cuál escogería?
Babé y Cía pasó por tres siglos, son muchos los cambios importantes que vivió. Fueron momentos muy duros cuando llegó la guerra civil y también toda la época de la posguerra, en el que muchísimas empresas en España pasaron un momento fatal y crucial. Mi padre fue capaz de mantener la compañía y supo esperar a que las cosas mejorasen. Cuando empezó el desarrollo, es ahí cuando un hermano mío, Ramón, relanzó la compañía.
¿Tienen planes de seguir creciendo?
De crecimiento y de expansión. Este negocio de transporte de mercancías peligrosas lo hacemos ya en casi toda España y en Portugal. Queremos seguir creciendo, pero creciendo bien y con paso firme y aprovechando las oportunidades que se nos presenten.
¿Cómo se imagina a Babé y Cía en 10 años?
La imagino en manos de mi familia y mucho más grande.
¿Cuánto empleo generan actualmente?
Cerca de 500 trabajadores. Lo digo y siento una gran satisfacción.
Su bisabuelo fundó la empresa, fue un emprendedor en 1888. ¿Qué consejos daría usted hoy en día a los jóvenes que quieran emprender?
Analizar bien qué oportunidades hay porque el mundo se transforma en poco tiempo, tener los ojos abiertos y saber dónde pones tu dinero. También tienes que ser muy conocedor y estudioso del sector en el que vayas a meterte. Esto lo digo siendo un empresario de prestado porque yo soy médico de profesión (dejó de ejercer en 2024).
¿Le gusta el mundo de la empresa?
Me entusiasma mi empresa. Nací y me crié con ella. Me acaba de preguntar cuántos trabajadores teníamos y sentí una gran satisfacción. Me gusta ser presidente de una empresa familiar.
¿Ha tenido Babé y Cía pretendientas en el mercado?
Sí
¿La venderían?
Yo no querría verlo. No me gustaría, la verdad.
En el prólogo del libro habla de su otra familia, la de los trabajadores de la empresa.
Creo que es justo hacerlo. Son un pilar fundamental. Los 138 años de nuestra historia empresarial dependen también de los trabajadores. Estamos orgullosos porque hemos vivido momentos críticos y nunca hemos tenido una huelga ni nada parecido.
¿Le aportó algo la práctica de la medicina en su trabajo en la empresa?
Sí, ser médico me ayudó en la empresa. La observación es clave, saber tomar decisiones y rodearte de un buen equipo. En un quirófano y en una empresa el estudio y el conocimiento es clave. Toda mi experiencia al frente de una cirugía y cómo gestionarla la llevé al terreno de la empresa, además de aplicar el sentido común y tener en cuenta la experiencia de la vida.
¿Echa de menos la medicina?
Después de 49 años ejerciendo, imagínate. La gente todavía me llama de vez en cuando para decirme: Javier, ¿puedes ver esta radiografía? Me agrada, la verdad, que no se olvide esa faceta mía. Pero soy de los que piensa que en la vida hay que saber pasar página y yo ahora estoy en otra etapa. La medicina fue una parte muy importante para mí, pero ya pasó. Ahora miro hacia adelante, pensando en la continuidad de nuestra empresa familiar.
Contenido patrocinado
También te puede interesar