Invasión de cangrejos en las Cíes
Llegan arrastrados a las playas miles de pequeños ejemplares de “patexos” y llaman la atención a la dirección del Parque Nacional. Servirán de comida para las aves marinas y de peces de las islas
Las playas y rocas de las islas de Cíes, y en menor medida de Ons, Sálvora y, ocasionalmente, Cortegada han sido escenario durante estos días de un fenómeno visual impactante: miles de pequeños cangrejos arrastrados por la marea hasta la orilla del mar. No es la primera vez que ocurre, pero resulta realmente impactante, y así lo explicaban ayer desde la dirección del Parque Nacional Illas Atlánticas.
Conocido científicamente como Polybius henslowii, este crustáceo recibe diversos nombres populares según la ría: patexo, pateiro, patelo o patulate. Aunque en castellano se le llama cangrejo patudo, es su denominación gallega la que resuena con más fuerza en la costa.
¿Por qué aparecen ahora de forma tan masiva? Explica el director del Parque, el biólogo José Antonio Fernández Bouzas, que aunque no es infrecuente verlos, la magnitud de este “afloramiento masivo” ha sorprendido a vecinos y visitantes que llenan este fin de semana Cíes, al máximo de capacidad en temporada baja con 450 billetes vendidos. Desde el Parque Nacional Illas Atlánticas señalaron que se trata de un fenómeno natural que responde a varios factores. En primer lugar a los climáticos: el aumento de las temperaturas y la prevalencia de los vientos del norte durante la primavera y el verano. En segundo, a la naturaleza nadadora de este tipo de crustáceos: a diferencia de otros cangrejos, el patexo es un excelente nadador migratorio que vive en grupos enormes en mar abierto. Y por último, a la fragilidad: al ser animales ligeros y de poca consistencia, son fácilmente arrastrados hacia la costa por las corrientes marinas y el viento.
Pese a su aspecto poco llamativo al quedar varados, su valor ecológico es incalculable. Funcionan como una pieza clave en la cadena trófica de Galicia. Como alimento marino son la base de la dieta de peces como sargos, robalizas (lubinas) y maragotas. Y como sustento para aves, son vitales para las especies marinas, especialmente durante su periodo reproductivo. De hecho, si se avistan grupos de gaviotas o cormoranes concentrados en mar abierto, es muy probable que estén dándose un festín de patexos.
El Parque Nacional anota que la relación del ser humano con el patexo ha evolucionado con el tiempo. Antiguamente, al carecer de valor comercial en los mercados, se capturaba por toneladas para ser utilizado como estiércol o abono natural en los campos gallegos y en ocasiones para “dar sabor” a platos. Hoy en día, su uso principal ha cambiado, siendo un recurso muy valorado como cebo para la pesca deportiva y profesional. Como dato curioso, el nombre científico del cangrejo patudo, Polybius henslowii, rinde homenaje al botánico John Stevens Henslow, quien fue mentor de Charles Darwin.
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