"Intentó tocarme y me pidió una foto desnuda"

TRIBUNALES

Excuidadoras de un acusado de abusos relatan en el juzgado cómo les pedía que le tirasen de los pezones o le colocaran los “jugadores”

Publicado: 14 dic 2021 - 22:53 Actualizado: 15 dic 2021 - 11:51
El acusado, ayer, durante el juicio en el Penal 1 de Vigo.
El acusado, ayer, durante el juicio en el Penal 1 de Vigo.

Denunciaron ocho, pero la lista podría rondar la quincena. Son mujeres, la gran mayoría extranjeras sin papeles, que respondieron a un anuncio en internet para cuidar a una persona minusválida en su casa y acabaron marchándose por los supuestos abusos del empleador. Ayer, durante el juicio, celebrado en el Penal 1 de Vigo, el testimonio de las afectadas, corroborado por el de la Guardia Civil, permitió reconstruir un “modus operandi” que recordaba al puesto en marcha por un matrimonio en un piso de Castrelos, con las empleadas del hogar (ambos se suicidaron).

Según declararon en sala, el acusado (se enfrenta a 12 años de cárcel) y su mujer (que se hacía pasar por hermana o hermana del corazón) bien llamaban a anuncios de internet, bien colocaban los suyos propios y después contactaban con las mujeres, preferentemente extranjeras irregulares, lo que les aportaba mayor control, según la Guardia Civil. La pareja les sometía a una prueba que consistía en tener que pasar una noche en la casa cuidando de este hombre, en silla de ruedas.

“Me dijeron que durmiera en una cama supletoria junto a la de él, y no entendía por qué, si tenía un timbre”, explicó una de las testigos. Durante esa primera noche, algunas relataron que “intentó tocarme los pechos, aunque no le dejé” o “me pidió que me quitara el sujetador para dormir", “me hizo preguntas íntimas sobre mis relaciones sexuales, no era normal”.

Ante esta situación, muchas candidatas rechazaban el trabajo. Una de ellas, de nacionalidad uruguaya estuvo seis meses, “intentó tocarme los pechos y quería hacerme una foto desnuda, pero me negué le dije que venía a hacer un trabajo digno. Yo ya me había mudado desde Santiago y no podía marcharme. Me quedé en la casa pero ya no tenía que dormir en su habitación, sino que hacía otras tareas y contrataban a otras chicas. Una de ellas me dijo que le intentó besar y otra que ”la manoseaba en nombre de Dios".

En una ocasión, cuando iban a sentarle, “nos pidió que le arregláramos los jugadores”. La hija de la anterior que también fue contratada para trabajar en la casa explicó cómo “me hablaba todo el rato de cosas obscenas, me pedía que le tirara de los pezones y que le colocara sus partes, pero no lo hice, le dije que yo no me dedicaba a eso y se enfadó". Una de las cuidadoras que más tiempo estuvo en la casa y que no sufrió abusos sí relató que de toda la vida la gente comentaba cómo era incluso cuando había sido profesor y daba catequesis y que prohibía a las chicas tener contacto entre ellas.

Contenido patrocinado

stats