Imprescindibles de la colección viguesa de arte
Casa das Artes acoge una selección de 70 obras de fondos municipales
La Colección Municipal de Arte Galego-Vigo (CMAG) inauguró hace un mes un nuevo espacio museístico, con personalidad propia, dentro de la Casa das Artes. Con una inversión de 500.000 euros, el Concello adaptó el tercer piso del antiguo Banco de España para albergar una selección obra entre las casi 900 piezas de la colección municipal. Son 70 piezas, 15 contextualizadas con QR.
Con un criterio cronológico, los comisarios, Xosé Ballesta y Carlos Bernández, proponen un recorrido por seis décadas de creatividad viguesa. Se muestran por primera vez obras como la vidriera de Lugrís para el Hotel Moderno, que ocupa una sala dedicada exclusivamente al autor, junto al mural de San Telmo, realizado para el mismo establecimiento o su icónico cuadro ‘Habitación dun vello mariñeiro’.
Se descubren en distintos espacios creaciones referenciales del arte contemporáneo gallega como la escultura “Natureza”, que el propio autor, Camilo Nogueira, consideraba su obra maestra; el impresionante óleo de Laxeiro, “A barca espacial”, expuesto en escasas ocasiones; el retrato de una dama de Sotomayor, donado al Concello que se muestra en público por primera vez o los impactantes dibujos de Isaac Díaz Pardo, prácticamente inéditos.
Hay siete apartados que dividen la exposición (Lugrís, Academicismo de postguerra, Entre dos exilios, Entre a abstracción e a nova figuración; Novos camiños; Das mostras da Praza da Princesa ao grupo Atlántica y A Liberdade expresiva dos noventa) y aunque todos están tamizados por una atmósfera muy viguesa, son los dos últimos en los que esta ciudad adquiere mayor relevancia. Empezando por el final, comparte una sola pared, Din Matamoro con dos artistas emparentados entre sí: los primos Darío Álvarez Basso y Berta Álvarez Cáccamo. La pieza de esta última, “Talismanta”, se muestra en calidad de depósito, ya que está en proceso de adquisición. Sería la primera obra de esta artista viguesa que se incorporase en los fondos municipales. Para los responsables de la muestra, esta instalación facilitó valorar las ausencias de la misma como en este caso. Los artistas de Atlántica (Antón Patiño, Menchu Lamas, Guillermo Monroy, Lamazares, Huete o Moldes, que destaca con “Avó”) y su precedente en las convocatorias de Praza da Princesa (Lodeiro y Santiago Montes con Leopoldo Novoa o Goyanes) ponen de relevancia la importancia de Vigo en el desarrollo de los últimos movimientos artísticos del siglo XX.
Un paseo más detallado por las estancias descubre la recuperación de mujeres como María Antonia Dans con “ O Berbés” (1957) y la pieza escultórica de Encarna Penelas (1980); así como, el diálogo abierto entre “Paroleando”, de Maside (1943), fruto del exilio interno, y el mismo tema visto por Seoane en 1943 desde el exilio externo.
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