Las imágenes del Cristo del Silencio, de luto por Difuntos

La Cofradía adoptó el rito del cambio de vestuario de las grandes hermandades del Sur de España, según el calendario litúrgico

Juan Carlos Carballido, con tres de sus imágenes titulares.
Juan Carlos Carballido, con tres de sus imágenes titulares. | JV Landín

“El Padre Jesús Nazareno del Silencio en el Desprecio de Herodes” y “Inmaculada Virgen de la Amargura”, realizadas por el escultor Manuel Aldrey Iglesias, de la escuela de Compostela, en 1946; “San Juan Evangelista”, de José Aldrey (hijo), de 1957 y “Cristo de la Fe”, del sevillano Antonio Castillo Lastrucci, de 1952 son las cuatro imágenes de la Cofradía del Cristo del Silencio, la Inmaculada Virgen de la Amargura y el Cristo de la Fe, depositadas en Santiago de Vigo que esta semana presentan nueva vestimenta. “Visten de luto por Difuntos, ya que en el mes de noviembre se recuerda a los cofrades fallecidos”, explica Juan Carlos Carballido, presidente de la hermandad. Así, el día 10 , oficiarán una misa a las 19:30 horas para celebrar la solemne función de ánimas.

El Cristo del Silencio adoptó el cambio de imagen según el tiempo litúrgico, una tradición de sus homólogas del sur de España, donde la Semana Santa tiene más tirón y está presente todo el año. Así, hasta finales de noviembre permanecerán de luto.

Pasarán entonces a vestir con solemnidad para festejar la Inmaculada Concepción, con libertad de colorido, con el azul celeste como color principal y la presencia de floreado. El miércoles de ceniza se atavían de hebreas, combinando el negro y el blanco con colores alegres a la espera de la Semana Santa, que se vuelvan a mudar para procesionar. El último traje es el de verano, que se les coloca con la Pascua. En total, cinco cambios. Concello y Diputación concidieron subvenciones para la restauración de algunos de los trajes.

El Nazareno, con la túnica morada, indica el luto por los cofrades fallecidos.
El Nazareno, con la túnica morada, indica el luto por los cofrades fallecidos. | JV. Landín

Hoy, San Juan, de negro, y el Nazareno, de morado, repiten los trajes que estrenaron el año pasado. “Son sencillos, nada ostentosos; sin embargo, la Virgen estrena la restauración de su vestimenta de luto, de terciopelo con incrustaciones de azabache, que data aproximadamente de los años 50”, apuntó. Las imágenes se podrán visitar en la iglesia de 8 a 20 horas.

En un momento límite

“La Cofradía está en un momento límite. Es muy poca la aceptación por parte de la Iglesia y de los vigueses. El apoyo se concentra en la Semana Santa. Tenemos actos todo el año, casi uno trimestralmente, pero no podemos hacer más”. Juan Carlos Carballido afirma que la falta de respaldo no es exclusivamente económico, sino también anímico. “Es muy difícil trabajar al límite de fondos y sin amparo emocional". Reconoce que la renovación de las filas de la hermandad, con la incorporación de las nuevas generaciones, avanza, pero de forma muy lenta. “Los jóvenes no quieren adquirir compromisos, vienen a ayudar de manera puntual. Lo que queremos es que la gente venga a las ceremonias que organizamos en la iglesia”.

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