El humor de Ángel Llanos y su recuerdo permanente

"Era una ceremonia tan pesada, que los periodistas de Vigo decidimos seguirla desde la sacristía"

Ángel Llanos en la concatedral en diciembre de 1973.
Ángel Llanos en la concatedral en diciembre de 1973. | Atlántico

Me sale al paso una vieja foto que nunca publicara. Es en la sacristía de la Concatedral de Vigo en 1973. En la imagen está Angel Llanos, ante un atril, como su oficiara, y yo de monaguillo alumbrando con una vela. En aquel momento se celebraba un solemne funeral en memoria de un personaje relevante del régimen de Franco. No entro en más detalles. Era el mes de diciembre, o sea, que se pueden imaginar de quien era el funeral. Era una ceremonia tan pesada, que los periodistas de Vigo decidimos seguirla desde la sacristía. Era un momento solemne de la historia de España. ¡Cuántas historias, anécdotas y episodios compartidos con Llanos! Su memoria sigue presente en el recuerdo de cuantos lo conocimos y tuvimos el privilegio de ser sus amigos. Fue un privilegio serlo y ya he contado que me regaló una parte de su propio legado que guardo como un tesoro.

Nació en Vigo el día de San Juan de 1915. Fue el decano de los redactores gráficos y nunca dejó de trabajar. Su archivo personal es la memoria viva de la más importante concentración urbana de Galicia. Cuando Franco visitaba la ciudad era de los pocos fotógrafos a quien se permitía acercarse con naturalidad al Jefe del Estado. Durante la Guerra Civil, Angel Llanos era el fotógrafo del Cuartel General de Aranda. En su palmarés militar luce con enorme naturalidad la Laureada Colectiva, la Medalla Militar Colectiva, Cuatro Cruces Rojas al Mérito Militar y otra serie de condecoraciones diversas, además de la Medalla de Sufrimientos por la Patria. Herido cuatro veces por el fuego enemigo, en una ocasión, la metralla segó a los camilleros que lo transportaban herido en la cabeza, y con la espalda abierta y hubo de seguir sólo a pie. Conservaba todavía la guerrera de su juventud, donde sobresalía el águila negra sobre la franja azul en blanco del Cuerpo de Ejército de Galicia. Cuando falleció dejó dispuesto que aquellos recuerdos de su juventud me fueran entregados como recuerdo. El, como tantos otros, fue a la guerra en el bando que le tocó.

Los Llanos eran una estirpe de origen valenciano que llega a Galicia a finales del siglo XIX (1883) para retratar los principales acontecimientos de la historia de Galicia. Ya mayor veíamos encaramado en cualquier parte a este atleta nonagenario. Retratando una regata, cayó al mar desde ocho metros: el equipo se fue al fondo, pero él salió airoso como si nada. El primero de los Llanos que llega a Galicia era un pintor escenógrafo que hacía sus propios títeres. La afición a la fotografía acaba convirtiéndose en un primer estudio. La tradición se insta en la familia. Angel Llanos fue el único superviviente de seis hermanos. En 1936, como tantos jóvenes gallegos, es movilizado como soldado de Infantería, y, sin más instrucción que ocho días de cuartel, es mandado al frente.

Llanos nos dejó a los 97 años el 16 de octubre de 2012 en su domicilio de la calle Lalín, pero su recuerdo permanece vivo en el recuerdo de todos quienes lo tratamos. Se inició en el oficio siendo un niño, en 1926, y las anécdotas de este periodo inicial las contaba con especial detalle. Su archivo, tan intenso como poco ordenado, es la gran memoria gráfica de la historia reciente de la ciudad, ya que por su estudio de la calle Colón pasó todo Vigo para retratarse en momentos memorables. Llanos era un buen dibujante, capaz de mejorar las fotos antiguas. Curiosamente, desde muy joven, sabía hacer fotos de personas muertas, que a falta de otras quería conservar la familia. Y era capaz dibujando de abrirles los ojos.

Lamentablemente, el valioso archivo fotográfico de Llanos no está en Vigo, sino en Ribadavia, porque el Ayuntamiento de esta ciudad no quiso adquirirlo y lo compró la Xunta para el Museo Etnolóxico de Galicia. He tenido la suerte de que Llanos me obsequiara con una abundante colección de fotos realizadas por el mismo y por su familia, lo que incluye una foto que él mismo le hizo, con trece años, en una visita a Vigo de Alfonso XIII, que es una reliquia histórica. Los Llanos fueron tres generaciones de fotógrafos, desde que se estableció en Vigo en 1901 su abuelo, Francisco inicialmente tenía un teatro de títeres, muy popular en la época. Era además reconocido escenógrafo y fotógrafo, establecido en la ciudad a comienzos del siglo XX. Angel me regaló unas espectaculares fotos de 1909 embarcando en Vigo los soldados del Regimiento de Infantería para la guerra de África en medio del calor de una ciudad conmocionada que despide a aquellos soldados que iban a un incierto futuro.

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