Contrataciones extra en la hostelería viguesa en plena recuperación
El sector se ve obligado a contar con más personal pese a no llegar a las cifras de clientes de 2019 por lo imprevisible de la demanda. Alerta de una situación “límite” con locales “ahogados”
“Es un problema nuevo en el sector. Por lo menos, yo no lo he visto nunca en más de 10 años al frente de un local”, explica Juanjo Figueroa, dueño del restaurante ‘Lume de Carozo’ y presidente de la Asociación de Hostelería y Comercio Casco Vello, quien asegura que este verano los hosteleros de la ciudad se ven obligados a contratar de más ante la imposibilidad de hacer una previsión semanal de demanda.
“Antes de la pandemia era relativamente fácil saber que los lunes trabajabas relativamente bien, luego de martes a jueves a medio gas y el fin de semana, a tope. Era fácil hacer las plantillas”, elabora el hostelero. Ahora, en plena recuperación y todavía sin llegar a las cifras de 2019, la dinámica de afluencia de los locales ha cambiado drásticamente y creado múltiples problemas a los dueños de bares y cafeterías. En palabras de Figueroa, “a día de hoy necesitamos más personal para menos trabajo porque a lo mejor un martes se llena el bar de repente y tienes que tener mucho personal porque si no desatiendes a los clientes”.
Los datos de afiliaciones a la Seguridad Social del mes de julio apuntan esta tendencia, pues en el sector hostelero se registraron, en Vigo y provincia, 25.133 trabajadores. Son 3.100 más que en el mes de junio (22.074) y 300 más que en julio de 2019 (24.824). El único dato que supera las cifras de afiliados de este verano es el de agosto de 2019, donde se llegó a 25.581 trabajadores en este sector. Es de esperar que se superen este mes debido al aluvión de turismo proyectado para agosto.
“Esta es una situación límite, hay muchos locales ahogados”
El presidente de la Federacíon Provincial de Hostelería (Feprohos), César Sánchez Ballesteros, apunta también, en relación a esta situación, que tras aligerar plantillas a raíz de las restricciones, “se creó la necesidad de contratar a más personas de lo normal”.
Pero las consecuencias de este desajuste inusual en la demanda de los clientes de la hostelería están pasando factura a muchos locales. “Tenemos que tener a mucho personal todo el tiempo y eso hace que nuestro margen de beneficios baje”, señala preocupado Juanjo Figueroa, que llega a calificar de “dramáticos” los márgenes con los que trabajan en este verano debido a la excesiva contratación de personal. “Llegar a cubrir costes cada mes es dificilísimo. Estamos en una situación límite y hay muchos locales que están ahogados”.
Para paliar la situación, Figueroa apunta a una subida de los precios para “controlar los márgenes de beneficios”. Las plantillas son mayores que en un año normal y los hosteleros se ven obligados a tener refuerzos todos los días, por lo que con los precios actuales cubrir las pérdidas es prácticamente una misión imposible.
Además, “tenemos que ser más consecuentes con el consumo de energía. Ya lo hacíamos, pero con los precios tan altos de energía y productos es mucho más difícil”.
“El sector ya no es tan atractivo para los que buscan su primer trabajo”
A pesar de las buenas cifras de afiliados a la Seguridad Social, muy cerca del récord histórico de agosto de 2019, representantes del sector de la hostelería muestran su preocupación por las limitaciones que el mercado laboral deja a los dueños de estos negocios, problema que se añade a la necesidad de tener una plantilla mayor que en un año normal a causa del cambio en la afluencia de los clientes.
“Este año se incorporaron al mercado laboral la mitad de jóvenes que hace 20 años por causa del descenso de la pirámide poblacional”, apunta César Ballesteros, presidente de Feprohos.
La hostelería, tradicionalmente, era el sector en el que los jóvenes tenían su primer trabajo, “sobre todo los que buscaban ahorrar un poco durante los veranos”, matiza Ballesteros, que lamenta que “ahora ya no somos tan atractivos en ese sentido”. Pero el suyo no es el único sector que sufre este problema, pues al haber menos personas que se incorporan al mercado, la competencia por este sector de la población es más reñida.
Así, los hosteleros buscan motivar a los más jóvenes para considerar sus negocios como una buena oportunidad de entrar en el mercado laboral. Sin embargo, Ballesteros indica que “lo que podemos hacer es poco. Como esto es la ley de oferta y demanda, tendremos que incrementar los salarios de los trabajadores, sobre todo los que están mejor formados”. Asegura que “trabajo no les va a faltar” y mantiene que lo que más les cuesta encontrar son trabajadores con una formación específica como jefes de cocina o jefes de sala.
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