Dos horas a la semana para ‘lidiar’ con todos los conflictos

Educación

Los coordinadores de bienestar de los centros educativos se ocupan de prevenir y actuar contra el acoso y otros problemas

Imagen de archivo de alumnos entrando en un instituto de Vigo.
Imagen de archivo de alumnos entrando en un instituto de Vigo. | Atlántico

La del coordinador de convivencia y bienestar es una figura todavía reciente en los colegios e institutos, implantada hace apenas tres años. Se trata de un cargo que debe asumir uno de los docentes del centro educativo y que, entre otras funciones, debe actuar como enlace con el equipo directivo y el equipo de orientación para gestionar los conflictos que alteran la convivencia del centro, tales como casos de acoso escolar o problemas que surgen entre los propios estudiantes.

Una de las peculiaridades de este cargo es que para realizarlo, los profesores sólo obtienen una liberación de dos horas semanales, un tiempo que muchos no ven suficiente para ‘lidiar’ con todos los conflictos que se generan en un centro educativo, en especial si tiene muchos alumnos. Así se siente Iria, coordinadora de bienestar del IES Rosais 2: “Si quieres atender a todo un centro como el nuestro, que es grande, es una utopía tener sólo dos horas. Haría falta que más gente tuviese esa liberación porque así podríamos trabajar más coordinadamente. En nuestro instituto hay un equipo de formación en docentes en materia de convivencia, pero no puedo pedirle a ellos que den su tiempo porque no lo tienen”.

Los coordinadores de convivencia ven su labor diaria complicada por las redes sociales. “Muchas de las cosas que ocurren entre los alumnos no pasan en el instituto. Aquí podemos vigilarlos, pero con las redes sociales sus conflictos se agravan. Eso dificulta mucho nuestro trabajo”, explica la coordinadora del IES Álvaro Cunqueiro.

Los conflictos que estos docentes manejan con más frecuencia son los que se producen entre iguales: “Mi labor entra en juego cuando no hay un desequilibrio de poder y se puede resolver a través de la mediación”, señala la docente del instituto de Coia, “cuando hay un abuso de poder, se resuelve a través de sanciones y eso ya es cosa del equipo directivo”.

Afortunadamente, estas dos profesoras señalan que los casos de acoso no ocupan una gran parte de su tiempo. Sin embargo, sí que lo ocupa la salud mental, en especial cuanto más progresa el curso y tienen más presión. “Ansiedad, problemas de autoestima, autolesiones e incluso pensamientos suicidas”, enumera Iria, del IES Rosais 2, “últimamente el alumnado tiene la necesidad de hablar con alguien que les pueda dar un consejo o escucharlos. Si tenemos alguna alerta de estos casos, intento hablar con el alumno en cuestión y ver qué situación tiene en casa para ver cómo podemos afrontarlo”.

Para prevenir situaciones extremas, así como problemas de convivencia, en el IES Álvaro Cunqueiro la coordinadora de bienestar y el orientador ‘convirtieron’ la asignatura de Proyecto Competencial de 1º ESO en una clase sobre bienestar y convivencia donde se habla de educación emocional, resolución de conflictos, igualdad o tolerancia. “Además, así puedo conocer al alumnado que entra en el centro cada año”, indica la coordinadora, quien también lamenta que “cada docente es el que lleva a su manera” este cargo y echa en falta algo más de formación específica o una guía.

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