Guixar, de torres de 25 pisos a un barrio con 13 bloques
El nuevo proyecto contempla a medio y largo plazo levantar un bosque de edificios de hasta doce plantas, pero descarta el modelo de dos rascacielos anterior
El plan presentado esta semana para el desarrollo de la antigua finca de CLH en Guixar es el segundo que promueve Zona Franca, tras el fallido propuesto por el propio consorcio con el anterior Plan General, también fracasado. El nuevo proyecto, que tendrá un largo proceso administrativo para su desarrollo, contempla actuar sobre una superficie total de 62.252 m2, que destinará a una ambiciosa operación urbana de creación de vivienda protegida para alquiler, unos 450 pisos sobre 600 en total divididos en una sucesión de bloques, un total de 13 entre cuatro y doce alturas, que ocuparán buena parte de las siete parcelas para configurar un nuevo barrio para unos 1.500 vecinos. El proceso exigirá unos tres años en la aprobación de la urbanización y a partir de ahí podría comenzar la ejecución. El polígono incluye lo que eran los viejos terrenos de la Campsa, de titularidad de Zona Franca, y otros privados, así como el “bosque” de Jesuitas, de enorme valor por su situación y cuidado, que pasaría a ser un parque. La actuación prevé 14.419 metros de zonas verdes y casi 4.000 de espacios libres, con calles peatonales, así como 778 plazas de aparcamiento.
Es una versión muy distinta de la primera, que contemplaba desarrollar una fachada atlántica con la construcción de dos torres de 25 plantas, el techo de Vigo, concentrando toda la edificabilidad en unos pocos edificios: los dos gigantes y otros de menor altura, liberando a cambio miles de metros cuadrados para viales, parques y servicios. Además, exigía la demolición de 250 viviendas en el entorno de Vulcano. El presupuesto previsto era de 300 millones de euros para su ejecución, siempre contando con que se trata de un ámbito cuya promoción corresponde a la iniciativa pública Zona Franca-Concello. Zona Franca ya disponía antes, como ahora, de la mayor franja de terreno y el Concello de un 20%. Además, hay fincas privadas, que el consorcio se compromete a adquirir.
El Plan de 2008 había previsto un nuevo techo con la construcción de dos torres en Guixar que podrían alcanzar los 24 o 25 pisos y más de 90 metros de altura, formando una nueva fachada marítima frente a los muelles. El nuevo diseño planificado para el entorno contempla otras previsiones y solo autorizaría bloques de menor altura de doce plantas, con un máximo de 14 o 16 pisos como máximo. El PGOM también contempla entre sus normas poder superar el máximo establecido para una zona cuando haya una justificación, pero es improbable que se permita alguna construcción por encima de las 16 plantas.
Por tanto, para los próximos 20 a 25 años, y quizá en todo el siglo, el techo seguirá donde se encuentra desde los años sesenta, en la isla de Toralla, con sus 82 metros y 21 plantas, fuera de ordenación como suelo urbano consolidado. Dejando a un lado su inadecuado emplazamiento, se trata de una obra notable en su diseño, con la firma del arquitecto José Bar Boo. Es el tercer edificio de mayor altura de Galicia. Justo detrás se encuentra el antiguo Xeral, hoy la Cidade da Xustiza, con 20 plantas y una altura similar, de 80 metros también, que por su posición en lo alto de Vigo continuará marcando el perfil urbano. Ocupa la cuarta posición en la comunidad gallega. La clasificación en Galicia seguirá en sus lugares de honor, con A Coruña al frente en las dos primeras posiciones: Hercón, con 119 metros y 31 plantas, seguido de la torre Trébol, de 90 metros, y 24 alturas.n
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