Grazyna Wasiak-Maxwell: “Para mí, ahora Vigo es el absoluto centro del mundo, la joya de la corona de Galicia”

Los nuevos vigueses

Periodista y escritora polaca, lleva cinco años en Vigo

La escritora polaca, ahora residente en Vigo tras pasar años en Londres.
La escritora polaca, ahora residente en Vigo tras pasar años en Londres.

Grazyna Wasiak-Maxwell, escritora y periodista, nació en Polonia. Acabó sus estudios de Ciencias Política en la Universidad de Wroclaw, también estudió ciencias Africanísticas. Vivió en Londres durante 35 años, siempre muy conectada con la Unión de Escritores Polacos de la diáspora. Es nombrada entre las Polacas Distinguidas, en la publicación ‘Tworcy Wizerunku Polonii. Grazyna. Es muy activa en el mundo polaco de Inglaterra. Fue nombrada embajadora para los ‘seniors’ de Polonia. Ahora, como ella misma dice: "Los vientos del destino me han traído hasta Vigo”.

¿Cómo comenzó su apasionante periplo migratorio?

Mis intereses siempre han ido más allá del patio familiar y de mi país. Al acabar mis estudios, fui a hacer un curso de inglés en los famosos acantilados blancos de Dover con una visa turística y 100 libras en el bolsillo. Eso iba a ser un romance corto con Inglaterra. Mi emigración no tenía fines pecuniarios ni políticos. Me fascinaba, sobre todo la posibilidad de conocer a un ‘gentleman’ inglés o incluso al propio James Bond.

¿Cómo era Londres en aquellos años?

Londres en los años 90 fue el ombligo del mundo. Líder en el mundo de los negocios, la moda, la música y la cultura popular. Londres era hipnótico. No me veía como una inmigrante, ni como una turista, más bien como una invitada. Tenía una carrera universitaria bajo el brazo, buenos estudios y me sentía como si fuera representante de mi país. No entré en Londres por la puerta de atras, entré por la puerta principal en tacones.

¿Cuál es su patria?

Una cosa es segura: la nacionalidad se hereda, pero la ciudadanía, hay que ganársela. El legado/ herencia cultural que recibimos no es un regalo solo para guardar; hay que madurar para enriquecerlo con las historias de cada uno. Cuando el país donde vivimos es diferente de el en que nacimos, nos preguntamos si hemos hecho bien, elegido bien con el cambio y como eso afecta a nuestras vidas. Estas balanzas a menudo son dolorosas y amargas. Yo, por suerte, siento que la buena fortuna me otorgo con dos patrias, dos culturas, dos miradores desde donde ver el mundo, y tengo los dos cerca del corazon. A Inglaterra la llama mi ‘Isla de realización’.

¿Cómo llegó a Vigo?

Cuando vine por primera vez de visita a Galicia para visitar a mi hija que llevaba aquí un par de años viviendo, empezaron a surgirme pensamientos existenciales inesperados. Me preguntaba qué realmente es una tierra natal ¿un hogar o un sentimiento, que llevamos en el corazon? Guiados por la intuición buscamos un sitio donde la geografía de la tierra afín a la geografía de nuestra alma. Y yo en aquel momento ni buscaba un hogar nuevo, ni me imaginaba abandonando a Londres. Creo que fue amor a primera vista, lo cual me ahorró muchísimo tiempo. Aparte de mis sentimientos hacia Galicia, la pandemia arruinó a Londres... se convirtió en una jungla sin espíritu ni belleza. Yo no quería vivir allí ya.

¿Qué le pareció Vigo?

Vigo es sin duda la “joya en la corona” de Galicia. Los vigueses parecen practicar el arte de la buena vida a la perfección. Vigo te seduce por cada uno de tus sentidos. Y yo, como una auto-declarada hedonista, no pude encontrar un sitio mejor para mí en la faz de la Tierra. Con su increíble entorno de belleza natural, la ciudad pulsea con estilo, cosmopolita y el aire del mar sube a la cabeza. Para mí ahora, Vigo es el absoluto centro del mundo y me viene a la cabeza la canción de Sinatra ‘New York, New York’. Sobre la experiencia de ser nuevo en la ciudad, dice que si puedes prosperar aquí, puedes prosperar en cualquier lado. ¡Entonces mi querido Vigo, aquí estoy! ¡Seamos amigos!

¿Cómo ve a los gallegos?

La vida cotidiana gallega es mucho más fácil que en otras naciones, porque los gallegos crean un tipo de espacio psicológico, en el cual el extranjero tiene la posibilidad de desarrollarse y ser él mismo. El gallego es escéptico y no demuestra demasiado las emociones, no se excita por el espectáculo. Es tolerante pero conservador. Los polacos separan las situaciones fuertemente en las de ‘sí’ y ‘no’, mientras el Gallego ve todo en categorías de ‘puede ser’ y ‘depende’, ‘más o menos’. No les gusta pronunciarse. Los gallegos en mi experiencia son leales y dignos de la confianza. La característica que más respecto y admiro entre los gallegos es que practican el estoicismo (aunque a lo mejor ni lo saben), no caen ni en el cinismo radical, ni en un sobrevalorado idealismo.

¿Cómo es su rutina diaria?

Espero cada nuevo día con ganas de despertarme y empezar. Primero, para que el aroma del café penetre todo mi entorno, y justo después para programar mi ordenador interior para alegría y agradecimiento por estar viva. En mi mundo no hay días ‘normales’, cada uno está compuesto por miles de pequeños milagros, pero muchas veces la gente no los reconoce. El ritual de dar la bienvenida a cada mañana, lo aprendí del yoga y de prácticas espirituales; hago saludos al sol y unos ejercicios fundamentales para integrar el cuerpo y el alma.

Actualmente, estoy totalmente inmersa en todo lo que sea mi vida viguesa. Por la mañana voy a clases de Castellano y por la noche tengo clases de Muiñeira, porque creo que solo a traves del idioma y de la música de un sitio, podemos entender la tradición cultural y el caracter de la gente.

En el medio, siempre me puedes encontrar en mi cosmopolita bar de barrio, La cafetería de Mus en el Calvario, con una copa de albariño en la mano y conversando con alguien. Esa es mi manera favorita de meditar sobre la vida.

¿Tiene algún sueño aún por cumplir?

Amo la música, me ayuda a conectar los dos hemisferios del cerebro, especialmente en el proceso de escribir y crear. Hay una vieja canción de Tom Jones de los años 70

‘If I ruled the world’, la cual estupendamente refleja mi gran sueño y profundo deseo en el que cada persona en la Tierra sea libre como un pájaro, cada voz sea escuchada, que cada persona caminase con la cabeza para arriba y el mundo sea amigable. Me gustaría hacer que en el cielo de cada persona siempre hubiese sol y una suerte inagotable.

¿Qué le gustaría realizar en la ciudad?

Creo que estemos donde estemos en el mundo, siempre hay algo que podamos hacer para los demás y por nuestro alrededor. Mi misión en la vida es ser de ayuda a los demás. Aquí en Vigo, mi intención es fortalecer la comunidad polaco-inglesa, como naciones tenemos mucho que ofrecer y compartir. Mi pasión está con la gente envejecida que sufre la soledad, la parte menos deseable de las sociedades modernas.

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