El gran eclipse del siglo 'paralizó' Vigo durante más de una hora

La ciudad miró al cielo para contemplar un evento astronómico que tardará más de cien años en repetirse

El gran eclipse del siglo 'paralizó' Vigo durante más de una hora

Cuando el reloj dio las 19,30 horas, casi toda la ciudad se paralizó y comenzó a mirar al cielo. Desde todos los miradores posibles –Vigo contaba con un buen puñado de ellos, así como todos los balcones desde los que se ven las Cíes– los más observadores dieron el primer grito: “¡Ya se ve la Luna!”. El ‘mordisco’ que el satélite daba al Sol todavía era minúsculo, pero los gritos sirvieron para que la gran mayoría de los que se concentraban para ver el eclipse echaran mano de sus gafas protectoras –las había de todas formas y colores– y comenzasen a mirar al cielo.

Pronto se empezó a notar cómo la temperatura bajaba, sobre todo gracias a la brisa marina que daba en lugares como el Paseo de Alfonso, Samil o Bouzas. Conforme la Luna avanzaba en su ‘tarea’ de ofuscar la gran estrella, más gente se concentraba en torno a los grandes miradores de la ciudad. Nadie quería perderse un fenómeno astronómico único que no volverá a ocurrir –por lo menos, no de forma tan clara– hasta el siglo que viene.

Sobre las 20 horas, todos los presentes comenzabn a darse cuenta de lo tenue que se estaba volviendo la luz del Sol. Como ya preveían los expertos, en ese momento los animales –sobre todo los pájaros– comenzaron a comportarse de manera extraña, sin entender cómo es que estaba atardeciendo tan temprano si el Sol todavía no había llegado al horizonte.

Poco a poco, la expectación iba adueñándose de los espectadores del fenómeno astronómico. Conforme se acercaban las 20,29 horas –el momento álgido del eclipsemás y más hileras de personas se arremolinaban con la vista puesta en el cielo, pero también comentando lo repentinamente oscuro que se había hecho en pocos minutos.

En el momento de mayor ocultación del Sol, un sonoro “ohhh” se pudo escuchar en todos los puntos de gran concentración de personas, seguido de unos aplausos. Porque todos sabían que aquel momento sería único en sus vidas.

Vigo, y en general el sur gallego, fue uno de los pocos lugares de la comunidad donde el eclipse no fue total. Lugares como A Coruña y, sobre todo, la Mariña Lucense –aunque también puntos emblemáticos como Pena Trevinca– disfrutaron del 100% del fenómeno y durante unos segundos pudieron ver la corona solar sin las gafas.

Terraceo, música y gran ambiente en Paseo de Alfonso

Uno de los puntos donde se tenía prevista una mayor afluencia de personas para presenciar el eclipse era el Paseo de Alfonso. Casi cien metros de vistas a las Cíes prácticamente sin obstrucción alguna lo hacían el lugar perfecto para no perderse ningún detalle del último eclipse total que se verá en Vigo en un largo período de tiempo –el del año que viene en el sur de España no tendrá tanta magnitud en la ciudad– . No en vano, más de dos horas antes del momento álgido ya lucía repleto. Sobre todo, las terrazas de las cafeterías, que incluso tenían mesas reservadas para la gran cita astronómica. Estas mesas prácticamente se vaciaron conforme se acercaron las 20,29 horas. Los miles de personas que abarrotaban el Paseo de Alfonso estaban de pie, gafas en mano y mirada hacia el cielo para presenciar este evento único que también estuvo amenizado con música. Varios artistas locales, entre ellos un maestro del ‘theremín’, tocaron en la que fue una tarde de terraceo y eclipse en este punto turístico de la ciudad.

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