El Gobierno cree que la A-55 mejora gracias a Tráfico
Mantiene que se tomarán en cuenta las alegaciones que se presenten al trazado y descarta de hecho liberar la AP-9 por ser “una circunvalación”
El Gobierno considera que la A-55 ha mejorado algo en cuestiones de seguridad gracias a las medidas tomadas por el Ministerio de Transportes y la Dirección General de Tráfico, que llenó de radares el tramo entre Vigo y Porriño y limitó la velocidad, pero mantiene que urge finalizar la A-52 en el tramo que falta, en túnel. Así lo respondió por escrito al BNG y al PP, a sendas preguntas formuladas por los diputados y senadores. Con respecto a sus planes de extender la A-52 desde Porriño a Vigo, el Ejecutivo señala que el proyecto pretende definir una nueva conexión que sirva de variante a la actual autovía A-55, con unos altos índices de accidentalidad, y dé continuidad a la autovía A
52 hasta la ciudad de Vigo “con un estándar homogéneo y moderno de trazado”. “Es una actuación necesaria, fundamentalmente desde el punto de vista de la seguridad viaria, aunque las medidas que se han ido implantando por la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en la A-55, en coordinación con otras adoptadas por la Dirección General de Tráfico (DGT), han permitido reducir la problemática existente”, sostiene. Los datos acumulados apuntan a que en los 31 años que lleva abierta la A-55 se habrían producido al menos 9.000 accidentes a un ritmo estable de 300 al año, de ellos dos tercios solo materiales, sin víctimas.
Con respecto a la tramitación del proyecto, señala la respuesta gubernamental que se ha seguido con el nuevo trazado Vigo-Porriño la que establece la legislación vigente y aclara que todas las alegaciones e informes que se presenten durante el plazo de información pública y oficial del estudio de alternativas “serán analizadas e informadas por el Ministerio”. Una vez estudiadas, y descartadas o aceptadas, se pasaría a la siguiente fase, con la tramitación ambiental de la alternativa que resulte preseleccionada tras un análisis multicriterio. Las tres alternativas que han sido estudiadas en detalle han tratado de minimizar las afecciones a edificaciones. Este proceso se alargará durante otros tres años. Luego ya vendría la redacción del proyecto y las obras, lo que añade otros cuatro o cinco años en total, para sumar unos diez.
El Gobierno mantiene que la vocación de esta nueva infraestructura es la de continuar con la autovía A-52 hasta el acceso a Vigo y su puerto de interés general, “con unas características adecuadas de trazado que permitan un tránsito cómodo y seguro”, y descarta de facto liberar la AP-9 desde Puxeiros a Porriño, como reclama el Concello de Mos, las asociaciones de Bembrive y Beade y PP y BNG, que recuerdan que la autovía A-55 soporta al menos 60.000 coches diarios y solo 6.000 el tramo de la autopista. Pera el Gobierno no está por la labor y señala que la AP-9 es una vía que en el entorno metropolitano de Vigo “tiene una vocación más de circunvalación”.
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