Giovania Rosa da Silva: “Estoy muy agradecida, me considero una gran amante de España”
Nuevos vigueses
Giovania Rosa da Silva es brasileña, lleva 20 años viviendo en España y solo cuatro meses en Vigo: "Soy gallega falsa de pasaporte y brasileña de corazón"
Vigo acoge a una activa y diversa comunidad procedente de Brasil que forma parte del tejido intercultural de las Rías Baixas. Según los datos demográficos actualizados, la población de nacionalidad brasileña asciende a unas 1.279 personas (repartidas entre 451 hombres y 828 mujeres), lo que representa aproximadamente el 8% de la población extranjera empadronada en el municipio. Más allá de las cifras oficiales, historias cotidianas como la de Giovania reflejan los lazos afectivos, laborales y culturales que unen ambos territorios, entrelazando morriña, acentos y costumbres. Una recién llegada es Giovania Rosa da Silva, nacida en una ciudad que se llama Formoso, en el Estado de Goiás.
¿Cuál fue el motivo por el que decidió emigrar a Vigo?
Es una historia distinta a la de muchas chicas. La verdad es que me enamoré por teléfono de un gallego, me casé hace 20 años y aún sigo casada con él. Ese es el motivo principal de estar aquí; adoro Galicia y me encanta.
¿Vinieron directo a Vigo?
No, primero fuimos a Pamplona.
¿Y cuánto tiempo lleva en Vigo?
Cuatro meses.
¡Cuatro meses! Es usted una viguesa nueva.
Sí, nueva. De Galicia no, pero de Vigo sí.
¿Qué le pareció Vigo cuando llegó?
Vigo es muy bonito y me gusta mucho.
Pero algo en particular le habrá gustado de Vigo. ¿Qué es lo que más le atrae de aquí?
De verdad que yo no soy muy de playa. La gente aquí es muy simpática y resulta bastante fácil hacer amistades. Vigo me parece una ciudad estupenda y muy bonita.
¿A qué se dedicaba en Brasil?
En Brasil era cocinera y modista. A lo mejor mis gustos son un poco particulares, pero siempre trabajé en el sector textil. En Brasil hacíamos lo que llaman «facción» —que consiste en recibir la ropa ya cortada para ensamblarla y coserla—, además de trabajar de forma particular por encargo, que es lo que realmente me apasiona. Aquí en Galicia he tenido otros empleos, pero mi oficio de toda la vida es el de modista.
¿Y ahora a qué se dedica?
Ahora mismo estoy de "vacaciones". (Risas) De vacaciones, disfrutando de mi nieta y a continuar con la vida.
¿Echa de menos la gastronomía brasileña o se ha adaptado bien a la comida gallega?
La comida gallega me encanta y la brasileña no la extraño, porque me gusta mucho cocinar. Cuando se me antoja algo de mi país, lo preparo yo misma; en España se consiguen todos los ingredientes, y si no los hay en Galicia, los encuentras en Portugal. Así que me siento como en casa con ambas gastronomías.
¿Ha encontrado problemas de integración o ha sentido alguna vez discriminación?
Gracias a Dios, aquí en Galicia no. En otros lugares de España te diría que sí; tengo amigas morenas o negras que han sufrido mucha discriminación, y a mí misma me pasó en Pamplona, donde la gente es más cerrada y se percibe más racismo. Pero en Galicia no hay espacio para eso; los gallegos no pueden ser racistas con nosotros los brasileños porque hay una hermandad histórica. Mucha gente de Galicia emigró a Brasil en el pasado; conozco personas que, después de cuarenta años siguen allí y hablan un portugués brasileño perfecto. Por eso aquí me siento en casa; suelo decir que soy gallego-brasileña.
Hablando de idiomas, puesto que habla portugués brasileño, ¿entiende perfectamente el gallego?
Entiendo perfectamente el gallego y también el español, aunque este último no lo hable tan bien. Con los gallegos prefiero comunicarme en portugués, porque creo que al menos el 90% lo entiende a la perfección. Al fin y al cabo, el portugués y el gallego comparten la misma raíz, así que prefiero hablar un portugués impecable antes que chapurrear el español.
Como brasileña, será una apasionada del fútbol.
¡Adoro el fútbol, claro que sí!
¿De qué equipo es en Brasil?
Del Goiás y somos rivales del Vila Nova, una rivalidad tan intensa como la del Barcelona y el Madrid.
¿Y en España?
Aquí, del Barcelona. Y para la Copa del Mundo, iba primero con Brasil y segundo con España. Cuando eliminaron a Brasil, me volqué con España. No lo digo por quedar bien, sino por puro agradecimiento a todo lo que tengo y he conseguido gracias a este país; me considero una gran amante de España.
¿Tiene la nacionalidad española?
Aún no, porque nunca la he solicitado formalmente, pero tengo mi residencia en regla y mi tarjeta de identidad. Prácticamente, soy gallega de hecho; de hecho, en Brasil a las personas de piel clara o rubias nos llaman cariñosamente «gallegas», así que soy una gallega falsa de pasaporte y una brasileña de corazón.
¿Qué proyectos de futuro tiene y qué le gustaría hacer a partir de ahora?
Después de 20 años aquí, siento que ya cumplí con todas mis etapas: trabajé de modista, de artesana e incluso aparecí en publicaciones destacadas. Ahora lo único que quiero es disfrutar de España. Ya no tengo grandes ambiciones laborales; prefiero pasear y vivir con tranquilidad. Cuando viajo a Brasil trabajo duro, pero al volver a España busco paz. He cuidado de mi suegra, de mi marido y de todo el que lo ha necesitado; ahora me toca tener tiempo para mí misma.
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