La firma CLPV gana capacidad frigorífica con el último proyecto

La reforma de la antigua nave de Frigo Berbés va adelante. Será el último congelador que se recupere en Beiramar

Una imagen de cómo podría ser la vieja nave de Frigoríficos Berbés tras su reforma para CLPV.
Una imagen de cómo podría ser la vieja nave de Frigoríficos Berbés tras su reforma para CLPV.

La empresa Centro Loxístico Porto de Vigo (CLPV) impulsada por la compañía viguesa Coper (Comercial Pernas SL) y socios privados como el propio Javier Touza, presidente de los armadores, ha decidido finalmente ir adelante con la ampliación de su capacidad frigorífica en Beiramar y ampliar sus instalaciones aunque será con un proyecto reformulado, según destacaron en la propia firma.

Hace unos meses logró el visto bueno de la Autoridad Portuaria (APV) para quedarse con los restos de lo que fue la nave de Frigoríficos Berbés, pero CLPV se lo ha pensado mucho antes de ir adelante con el proyecto ante la fuerte subida de los costes y otros extremos. Dos empresas antes, Lidl y Emenasa, ya habían renunciado en el pasado. Según señalaron desde CLPV, finalmente este mes aprobarán un plan que incluirá una reducción de costes, inicialmente previstos en torno a cinco o seis millones de euros, para poner a plena actividad el edificio vecino y unirlo a sus propias concesiones, incluyendo además de frigorífico otras posibilidades por precisar.

La APV por su parte acaba de publicar en el BOE la resolución por la que se aprueba la autorización administrativa en el edificio entre Beiramar y Jacinto Benavente, el último que queda sin recuperar para la actividad industrial en la zona bajo jurisdicción portuaria: el resto son naves abandonadas o en ruinas bajo competencia de las normas municipales. Y el Concello ya aprobó inicialmente el nuevo Plan General que contempla la recalificación de todas ellas para usos residenciales y con algunas posibilidades comerciales, incluyendo la que Albo acaba de dejar su actividad de un siglo en Vigo para trasladarse a la Plisan en Salvaterra-As Neves. La autorización de la APV será por 30 años prorrogable a otros 15, con una tasa de 3,49 euros por metro cuadrados y año y por la superficie ocupada, así como 2.771 euros al año por uso de instalaciones y otros 12.319 anuales por la depreciación de dichas naves. El Puerto impone además una actividad mínima de 10.500 toneladas anuales que deberán ser movidas por CLPV por vía marítima a través de la terminal viguesa.

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