La feria de Valença conquista a los vigueses con sus gangas
Esta cita es uno de los planes más socorridos para mucha gente, que cruza la frontera natural del Río Miño para pasar un día diferente
La feria de Valença ya es un plan recurrente para muchos vigueses que, en época estival, buscan una actividad diferente para pasar el día. Además, si con esa actividad consiguen reponer útiles de casa o encontrar una pieza de ropa a buen precio aunque, en tiempos recientes, esas gangas son cada vez más escasas.
A pesar del calor de la jornada de ayer, que llegó a alcanzar los 34 grados centígrados, la feria de Valença registró un lleno completo. “Creo que, a día de hoy, estamos todos acostumbrados a ir a comprar con calor y con frío y con lo que haga falta. Es una de las consecuencias del consumismo”, explicaba con humor Chus, llegada desde Vigo con su hija Lía. Madre e hija acudieron al mercado con otro plan: reponer útiles de casa. “Hemos estado aquí más veces y necesitábamos alguna cosa para casa, como sábanas y toallas.”
La feria también permite un plan distinto para pasar el día en Valença. Paula, Patricia y Milu, un grupo de amigas de Vigo, decidieron cruzar el Miño para hacer uno de estos planes. “Venimos con la idea de comer bacalao, dar un paseo por la feria y, al acabar, dar una vuelta por la fortaleza para acabar el día”, detallaba Patricia mientras Milu aseguraba que planeaba “husmear en todos los puestos” para buscar alguna ganga.
Sin embargo, la fama de la Feria de Valença ya sale de la provincia de Pontevedra. Ana Portela, madrileña veraneando en Sanxenxo, decidió visitar el mercado al ver un vídeo por redes sociales porque le sorprendió “el gran tamaño” de la feria. Otras, como Gele, María y Sabina de Costa da Morte, acudieron a esta cita por su “amor a las ferias” y para cumplir el estereotipo de “comprar muchas toallas”.
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