Las familias numerosas crecen en Vigo y ya son más de 4.000

Los cambios legislativos, pese a la baja natalidad, hacen que año a año se expidan más títulos de familia numerosa en Vigo

La familia de Javier Presas y Carolina Braña es una de las 497 que en Vigo cuentan con más de cinco hijos.
La familia de Javier Presas y Carolina Braña es una de las 497 que en Vigo cuentan con más de cinco hijos. | Atlántico

Paradójicamente, a pesar de que la natalidad está en caída libre en la ciudad con las peores cifras de nacimientos año a año, nunca antes se habían expedido tantos títulos de familia numerosa en Vigo. Así lo confirman los datos que la Consellería de Política Social provee a la Asociación Galega de Familias Numerosas (Agafan), que indican que en marzo de este mismo año se habían expedido un total de 4.090 títulos de familias numerosas. Por definición, se trata de aquellas con tres o más hijos y también las que tienen dos, pero uno de ellos cuenta con alguna discapacidad reconocida de más del 33%. También se contabilizan casos excepcionales como que los dos padres tengan alguna discapacidad o familias monoparentales con dos hijos.

La mayor parte de los títulos de familia numerosa expedidos en Vigo son de carácter general, esto es, las que tienen tres y cuatro hijos. Son, en total, 3.593. Las 497 restantes tienen el título especial por contar con cinco o más hijos. Según datos de Agafan, alrededor del 20% de las familias numerosas tienen el título por contar con algún hijo con discapacidad. Pero la razón por la que esta cifra no cesa de subir es un cambio legislativo de 2015: “Antes una familia de tres hijos en la que el mayor se independizaba se quedaba sin el título automáticamente; ahora, mientras conserven al menos un hijo que cumpla los requisitos pueden conservar el título”, explica Dolores Seoane, portavoz de Agafan.

La vida de Enrique Mallón, secretario general de Asime, la patronal de la industria del metal, dio un cambio radical en los últimos seis años. Pasó de no tener hijos a ser el padre de tres y, por lo tanto, ser una de las últimas familias viguesas que engrosan las estadísticas de familias numerosas. Para él, lo esencial para que el día a día sea llevadero en su hogar es la conciliación: “Tenemos que intentar compartir las atenciones y cuidados de los niños para cumplir. En nuestro caso, mi trabajo requiere desplazamientos continuos por todo el mundo y mi mujer, mayormente teletrabaja”, explica. La disponibilidad “a primera hora y a partir de las 17 horas” es clave para llevar y recoger a los niños del colegio y comparte esta responsabilidad con su mujer Ane, aunque a veces reconoce que “hace falta echar mano de los abuelos”. Enrique agradece la existencia de las actividades extraescolares: “Son importantes para el desarrollo de los niños y en nuestro caso los llevamos a deporte y a música, pero también ayudan a poder compaginar la actividad laboral con la familiar”.

En este sentido, Mallón se enorgullece de haber apostado por “tomar todas las medidas de flexibilidad en relación con la conciliación laboral” en Asime, donde “somos 26 personas y la mayor parte son mujeres, casi todos son padres y algunos con dos y tres hijos, por lo que siempre hemos ayudado absolutamente a la conciliación desde hace más de 20 años”.

Enrique sostiene que es necesario que las administraciones se involucren con ayudas “vinculadas al nivel de ingresos de la pareja” para fomentar la natalidad: “Hay que ayudar o si no, seguirá yendo a menos”.

Enrique Mallón, de Asime, y su mujer, Ane, con sus hijas Celia y Rocío y el recién nacido, Enrique Miguel.
Enrique Mallón, de Asime, y su mujer, Ane, con sus hijas Celia y Rocío y el recién nacido, Enrique Miguel. | Atlántico

La familia del periodista vigués Javier Presas es una de las 497 que cuenta con el título de categoría especial. Él y su mujer Carolina Braña tienen cinco hijos y una rutina familiar, asegura, “muy normal”: “Nos levantamos a las 7 de la mañana y empezamos con los desayunos y preparándonos; los niños para el colegio y nosotros, para el trabajo”, cuenta.

Presas también mantiene que tiene la “suerte” de poder trabajar desde casa, algo que mejora la conciliación, un asunto que le preocupa: “Hemos creado una sociedad en la que sí o sí los dos miembros de una pareja tienen que trabajar para llegar a fin de mes. Si llegas muy cansado a casa y te tienes que poner a educar, eso es una bomba de relojería. Si no tienes una formación de base muy grande, vemos lo que pasa hoy en día con más separaciones y divorcios”.

Así, Javier asegura que hacen falta “políticas que permitan una corresponsabilidad o conciliar”, en especial en épocas de vacaciones: “Hay tres meses en verano y los padres tienen, como mucho, un mes cada uno. Hay campamentos, pero duran muy poco y las cuentas no dan”, comenta. Por eso cree que es necesario “orientar las políticas sociales a facilitar el desarrollo de la vida en familia y eso brilla por su ausencia hoy en día”, ya que “la familia es la estructura más importante de la sociedad”.

Javier Presas y su mujer, Carolina Braña, con sus hijos Macarena, Cayetana, Elena, Pedro y Andrés durante un viaje familiar.
Javier Presas y su mujer, Carolina Braña, con sus hijos Macarena, Cayetana, Elena, Pedro y Andrés durante un viaje familiar. | Atlántico

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