Esperas de hasta año y medio para acometer obras en viviendas
Los administradores de fincas señalan una alarmante falta de trabajadores y empresas para realizar todo tipo de actuaciones, desde pequeñas revisiones hasta reformas integrales
Realizar una pequeña o gran reforma en una vivienda se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para los propietarios. Según señalan los administradores de fincas, existe una falta alarmante de profesionales en el sector de la construcción, lo que hace que la lista de espera de las empresas sea interminable. Hasta un año y medio desde que se pide información y presupuesto hasta poner el primer ladrillo. Una excesiva demora que obliga a los dueños de las viviendas a cargarse de paciencia porque ya es algo generalizado, al no existir las suficientes empresas que trabajen en la construcción para abarcar tanta demanda.
“Para obras muy grandes, lo mínimo de espera es de un año. En pequeñas, ahí depende de cada empresa”, señaló Samuel Soto, de Samuel Gestión Fincas. Recalcó que faltan empleados en todas las áreas de la construcción, sin excepción, pero que para la instalación y mantenimiento de ascensores no están encontrando personal: “Está siendo horroroso. Las remodelaciones de ascensores no dan abasto”.
Las empresas del sector están pasando por una mala racha, según señala Soto. A la falta de mano de obra cualificada en los últimos años se suma la subida del salario mínimo y el mayor desembolso económico que debe realizar cada empresa por cada empleado. Eso hace que se deje de contratar, pese a que los encargos no dejan de llegar. “Quien sufre al final es el consumidor final. Las empresas se puede amoldar a la situación actual o cerrar”, señaló Soto. Así, lo que parece una situación caótica para empresas y empleados puede suponer un hueco en el mercado para quien esté dispuesto a trabajar duro, tanto de albañil como electricista, carpintero o pintor. “Hay trabajo y mucho. Incluso como autónomo se puede hacer mucho dinero, pero no hay mucha gente que quiera mancharse las manos”, sentenció.
La culpa es compartida en esta situación. A los empleados no les motiva el sector y las empresas no están siendo capaces de generar un atractivo para atraer mano de obra. Y no parece que haya solución a corto plazo. Teresa Suárez, presidenta de Coafga (Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia), reconoce cierto nerviosismo en propietarios que se encuentran esperando por una reforma, da igual el tamaño. “Ya llegamos a un punto en que para recibir un presupuesto están dando plazo para finales de 2027 y la obra comience en 2028”, aseguró.
La incertidumbre mundial fija al alza los presupuestos
La inestable situación geopolítica también afecta a las reformas. Según Teresa Suárez, muchas administraciones de fincas están firmando contratos de compromiso con las empresas del sector de la construcción para que, una vez firmado el presupuesto, no exista ningún imprevisto de última hora que eleve el precio final. Sobre todo, en referencia a posibles dificultades para adquirir material. “Se intenta cubrir esa incertidumbre, por lo que pueda pasar. Por norma general, se respeta el contrato enviado, pero así se garantiza que no sucedan futuras sorpresas”, aseguró.
El día a día con esta cuestión empieza a ser “problemático” para los administradores de fincas, quienes no tienen ningún tipo de responsabilidad en la demora de las empresas. Aun así, están recibiendo muchas quejas de los propietarios para algo tan simple como una primera visita de inspección. “Nos cuesta encontrar personal de forma rápida para realizar las primeras revisiones. Una vivienda con una pequeña fuga de agua puede tardar días y es el propietario el que paga los costes de tener mal su vivienda”, señaló.
Los administradores colegiados realizamos las liquidaciones, solicitamos los presupuestos reglamentarios, tramitamos las reclamaciones a los seguros… Somos los primeros interesados en resolver los problemas, pero nos encontramos con un muro por la falta de profesionales en el sector", apuntó.
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