El escándalo y misterio del “Consorcio Industrial do Miño”

"Pero el día 29, al ir a cobrar sus nóminas los trabajadores, se descubrió que la empresa no tenía fondos"

Eduardo de Sousa Calver de Magalhaes.
Eduardo de Sousa Calver de Magalhaes. | Atlántico

Revisando mis ordenados archivos, donde guardo los recortes de lo que yo escribía en aquella etapa de mi vida, en torno a los primeros años setenta, salen a mi encuentro viejas historias de todo tipo. Y sale de todo, incluso viejos casos como aquel del llamado “Consorcio Industrial do Miño”, una sociedad anónima funcionando, en diciembre de 1973. El día 8 firmaba yo mi crónica en la que 68 de sus trabajadores habían tenido que hacerse cargo de la empresa, tras la desaparición de su gerente el portugués Eduardo de Sousa Calvet de Magalhaes que estaba en paradero desconocido

El consorcio estaba formado por una serie de empresas propias y asociadas, dedicadas a serigrafía industrial y comercial, pinturas, artes gráficas y actividades conexas. Al desparecer el gerente se descubre un descubierto de varios millones de pesetas con entidades bancarias, además de una hipoteca sobre el terreno de una de las empresas asociadas, ubicada en las Gándaras de Budiño. Era la Empresa productora de Limas. El consorcio se constituyera con un capital de 42 millones de pesetas en acciones de mil. El 24 de noviembre de 1973, Calvet saliera para Madrid y Barcelona para buscar el modo de reflotar la empresa. Pero el día 29, al ir a cobrar sus nóminas los trabajadores, se descubrió que la empresa no tenía fondos. Los trabajadores se hicieron cargo de la empresa, a través de una comisión y decidieron seguir en sus puestos.

El primero de diciembre, tras una gestión directa de venta de productos, se logra reunir 157.628 pesetas, que son repartidos proporcionalmente entre los trabajadores. El mismo personal genera con ventas directas medio millón de pesetas y se va amortizando la propia maquinaria. Se anuncia una querella contra Calvet, por apropiación indebida, al tiempo que trasciende que podría encargarse de la administración judicial el que sería alcalde Joaquín García Picher. Como en otros casos, como Barreras, se pide que el INI se haga cargo de la empresa. El drama personal de los trabajadores sacude a Vigo. El 20 por ciento de los trabajadores tenían 45 años.

La situación de la empresa y la idea de gestión directa de los trabajadores toma como modelo un caso parecido, el de la LIP francesa. Y que vendían los propios empleados, lo que tenían a mano: calendaos en tres idiomas, de fieltro, muñecos de fieltro, posters y hasta juegos infantiles. Los trabajadores presumen de que forman una plantilla muy diestra para la serigrafía de todo tipo. Entre los 68 trabajadores se encuentra algún personaje relevante de la cultura gallega

Surgen muestras de solidaridad con los 68 trabajadores que resisten, y hasta los estudiantes de Vigo se ofrecen a vender sus posters y carteles por la calle, ya que se cuenta con 3.000 unidades en el almacén. Se hicieron gestiones con SODIGA, el tiempo que el señor Calvet sigue sin aparecer. El 4 de enero, se solicita el embargo de los bienes de la empresa, a través de la Organización Sindical, a fin de que los trabajadores puedan cobrar en algún momento. Aparece le noticia de que el gerente fugado puede estar en Brasil y que puede haberse llevado del orden del medio millón de dólares. Al tiempo se buscan clientes, como los grandes equipos de fútbol, como Madrid y Barcelona, a los que se ofrecen confeccionarles carteles y calendarios. La esposa del desaparecido Calvet manda una carta a los periódicos, defendiendo la honestidad de su marido y dice que puede haber sufrido un atentado o incluso haber sido secuestrado. Y añade que nadie puede llamarlo ladrón mientras no sea condenado como tal.

Lo más curioso es que investigando en redes, se encuentra un amplio espacio dedicado a este personaje en una página web, como un intelectual al servicio de las artes, recordando su obra en las artes gráficas, lo que incluye el Consorcio Industrial do Miño y otras de sus empresas. Y donde se incluye este párrafo: “Llegando a culminar su carrera en este sector como Director y Fundador de la Empresa de Artes Gráficas, Consorcio Industrial del Miño – Vigo (España), sobre la base del espacio gallego y portugués, pero es violentamente obstaculizado por los franquistas y la policía política, amenazado y finalmente detenido en noviembre de 1973, con gran despliegue y campaña calumniosa en la prensa y mantenido en secuestro hasta el 4 de mayo de 1974, fecha en la que es liberado cerca de la frontera francesa, sin juicio”. Se añade que fue objeto de tras acusación ridícula de financiar, a través de Portugal, a revolucionarios vascos y catalanes. Y del Consorcio nunca más se supo.

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