Enrique Aparicio y Bea Cepeda: "Somos los apóstoles de la salud mental con nuestros estigmas"

Con dos nicks (alias) que los persiguen desde sus inicios en internet, Perra de Satán y Esnórquel, hablaron para Atlántico de este proyecto escénico sobre la salud mental

Publicado: 27 oct 2023 - 02:00 Actualizado: 27 oct 2023 - 13:10
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Ansiedad, depresión, traumas y trastornos alimenticios es de lo que hablan Enrique Aparicio y Beatriz Cepeda en “Mal de la Olla”, en formato de monólogo cómico mañana en el teatro García Barbón (22:30 horas). Con dos nicks (alias) que los persiguen desde sus inicios en internet, Perra de Satán y Esnórquel, hablaron para Atlántico de este proyecto escénico sobre la salud mental que comenzó como tema de podcast, “¿Puedo hablar! XXL”.

¿Sigue siendo un tabú hablar en público de la salud mental?

Bea.En los últimos años se ha popularizado, ha llegado al mainstrean, incluso la depresión fue portada de “Hola”. Hace cuatro años la situación era muy diferente. Comenzamos a hablar de esta parte de nuestra vida y la respuesta fue enorme. Hay mucha gente que tiene problemas y no los sabe identificar. Aún quedan muchos mitos y estigmas en torno a las enfermedades mentales, pero se va superando. Nos presentamos como dos personas “cucú”, dos locas que tratamos de acercarnos a esos asuntos aún dolorosos como el sentirse solos o pensamientos de suicidio.

Enrique.España es el país con mayor consumo de ansiolíticos de Europa. Significa que mucha gente a mi alrededor consume. Es una realidad subterránea, pese a que ahora los trastornos mentales se hayan mercantilizado. Nosotros también hemos llevado el tema a territorios comerciales, la capitalización, que todo lo engulle, llegó a la salud mental y contribuyó a normalizarlo, pero aún persiste el miedo. Mejor no hablar de ello, es la técnica del avestruz.

¿Cómo dan el salto al teatro?

Bea. Nunca nos lo planteamos. Fue un paso más. La gente nos enviaba mensajes e interrelacionaba con estos temas. Surgió la oportunidad de grabar el postcad con público y se agotaron las entradas. De ahí nació el show “Mal de la olla”.

Enrique. Nos apetecía retratarnos a nosotros mismos, Usar nuestras historias, no hablamos de algo que no nos haya pasado. Son temas duros que con algo de azúcar, como decía Mary Poppis, bajan mejor. Vemos en directo la reacción del público y nos da tiempo de tensionar. Demostramos que una persona con depresión tiene ese parásito dentro, pero no deja de ser una persona. Nos convertimos en apóstoles de la salud mental. Ofrecemos nuestros estigmas y explicamos nuestras heridas.

¿Alguna vez tuvieron que actuar pese a estar de bajón?

Bea. Parece un clásico de la comedia, el payaso triste que hace reír. Ante todo somos personas, y como muchos tenemos que ir a trabajar aunque estemos mal. Cuando empezamos en Madrid tenía un bajón emocional muy grande, agradecía que en el teatro tengamos un guión cerrado y ensayado, porque el podcast todo era improvisación que requiere tener la mente clara.

Enrique. Como periodista puedo transcribir una entrevista con una crisis, pero salir ante el público requiere presencia, carisma, y transmitir emociones. En este sentido el escenario es terapéutico, no es solo el suelo del teatro. Hubo funciones difíciles como la de mi pueblo y tuve que hablar de temas complicados para mí frente a mi familia y amigos.

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