El elevado precio de la vivienda impulsa el interés por las subastas
En cuatro meses, seis inmuebles en Vigo a puja judicial fueron adjudicados a un valor por debajo del mercado
El acceso a la vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los españoles. El problema también se extiende a Vigo, donde el precio el año pasado alcanzó el máximo en 16 años, siendo el cuarto municipio gallego más caro en cuanto a pisos de segunda mano. Al encarecimiento de precios se suma el déficit de oferta frente a una demanda que no para de subir.
Esta situación se refleja en el interés por las subastas judiciales de inmuebles, en línea ascendente tras pasar la pandemia. La estadística oficial del Poder Judicial refleja que en cuatro años el número de pujas que finalizan con adjudicación ha pasado de un 50% en 2019 al 71,50% en 2023, con una ligera reducción al 68,3% en 2024.
A falta del balance de 2025, desde diciembre y hasta la fecha, solo en Vigo de la decena de viviendas que salieron a subasta pública por deudas de los propietarios, seis de ellas finalizaron con pujas por un valor muy por debajo de lo que estarían en el mercado.
Desde las oficinas del Servicio Común Procesal de la Cidade da Xustiza señalan que este procedimiento dejó de estar hace años en manos de los tradicionales ‘subasteros’ gracias a su traslado a internet, donde cualquier interesado puede optar a los bienes publicados.
La necesidad de adquirir un inmueble abre esta vía no exenta de inconvenientes, ya que en la mayoría de casos no se puede visitar y, aunque se especifica la descripción, la dirección y los datos del catastro, así como la tasación, puede resultar una inversión a ciegas. A eso se le añade que algunas de las viviendas, abandonadas, cuentan incluso con ocupantes u okupas, que deben ser identificados y a los que se les debe notificar la resolución de subasta.
Aun así, tanto inversores como particulares muestran interés por esta vía donde el precio está muy por debajo del que en estos momentos pone el mercado de segunda mano. Adquirir un piso medio que no requiera reformas para entrar a vivir por debajo de 200.000 euros resulta casi misión imposible. La compra media en Vigo, según el Colegio Oficial de Notarios, se sitúa en 220.000 euros.
Actualmente, se mantiene abierta la subasta del 50% de un piso en Torrecedeira de 86 metros cuadrados por un valor de 56.489 euros y al que se puede optar aportando un depósito de 5.648 euros y que ya tiene pujas. Por 99.000 euros fue adquirida una vivienda de 163 metros cuadrados en la calle Alfonso XIII, que partía de un valor de 161.332. En la calle Aragón, la puja más alta, de 160.123 euros, fue la que consiguió un piso de 90 metros cuadrados. La subasta salió por 363.916 euros y el valor de tasación según consta en el certificado se sitúa en 243.000 euros. En esta ocasión, no constaba si podía o no visitarse. Por menos de la mitad se adjudicó un edificio industrial en Sárdoma, en O Freixo, que estaba valorado en más de medio millón de euros, mientras que una vivienda en la calle Rosario se adjudicó por 131.000 euros. Entre las subastas cerradas con pujas, finalizadas en diciembre, estaba el edificio okupa junto a los juzgados de la calle Lalín, en estado total de abandono pero que se adjudicó por menos de 70.000 euros.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último