El Ejército hace gala de toda su fuerza en Samil
Día de las fuerzas armadas
El arenal vivió este viernes una exhibición dinámica de todas sus compañías con simulaciones de asalto, acrobacias aéreas en helicóptero y saltos desde el cielo
La playa de Samil fue el escenario perfecto para un ‘abordaje’ marítimo, un espectáculo aéreo o un rescate acuático. Los diferentes cuerpos de seguridad de las Fuerzas Armadas ‘tomaron’ este viernes el arenal vigués para mostrar todo su potencial y sus habilidades en situaciones extremas. En un acto presidido por el Rey Felipe VI, diferentes unidades del Ejército del Aire, el Ejército de Tierra, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y la Armada deleitaron a un numeroso público. Más de 2.000 personas se dieron allí cita para vivir en primera persona todas las peligrosas labores que hacen las Fuerzas Armadas en nombre de la defensa del país. Entre ellas, la ministra de Defensa, Margarita Robles, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, o Teodoro Esteban López, Jefe de Estado Mayor de la Defensa.
La Patrulla Acrobática de Paracaidismo (Papea) fue la primera en actuar. Desde 1.200 metros, seis saltadores (en grupos de dos) se arrojaron al vacío para aterrizar en un acotado espacio de la playa. Además, uno de ellos portó la bandera del centenario de su unidad y, otro, una gigantesca bandera de España de 70 metros. Ninguno falló ni un milímetro de su aterrizaje, pese a ejecutarse a gran velocidad. Luego, una unidad del Ejército de Tierra escenificó una batida contra un atrincherado enemigo, con el uso de explosivos. La operación salió exitosa, abatiendo al enemigo. No obstante, la intervención dejó un simulado herido y un vehículo inoperativo, por lo que la misión alcanzó una segunda parte: rescatar al tocado compañero y destrozar motor y transmisión del coche dañado.
El 5º Batallón de la UME mostró la forma de realizar un rescate acuático en aguas bravas. Con cautela, sin movimientos bruscos, pudieron salvar a dos víctimas que se encontraban en apuros. La operación no solo finaliza ahí: los sanitarios en la playa deben evitar la hipotermia a través de mantas y monitorizando sus constantes. Una vez salvadas dos vidas que parecían perdidas, la UME recibió el aplauso del público.
Efectivos de la Guardia Civil enseñaron cómo se actúa en una persecución acuática, a través de sus unidades marítimas y aéreas. Una carrera contra los malos entre lancha y helicóptero de la Guardia Civil, volando a pocos pasos del agua. La razón: destrozar con munición el motor de la lancha donde huyen los terroristas. Uno de los momentos más espectaculares, que puso en tensión al público con la peligrosidad existente para el piloto del helicóptero. La Armada simuló un ataque costero. Una especie de desembarco de Normandía donde el peligro se encontraba en la playa. A ritmo de AC/DC, los militares atracaban con lanchas en el arenal y abrían fuego sobre el enemigo. Con mucha coordinación, uno a uno de sus objetivos fue cayendo. La playa había sido recuperada.
Por último, la patrulla Aspa, formada por cinco helicópteros, devolvieron a Vigo (y a Samil) un espectáculo aéreo 15 años después del último, englobado en el extinto Festival Aéreo Internacional. Con una precisión quirúrgica, los aparatos fueron creando arte en el aire, con acrobacias que quitaron el aliento a más de uno: Loopings, cruces a cuatro, giros conjuntos como un tiovivo… un baile aéreo donde fallar un paso te sentencia. Afortunadamente, la pericia de los pilotos se impuso a la fatalidad, y se llevaron una sentida ovación. Ente medias, la sonoridad de un caza y su potencia ‘levantaron’ las frías aguas de Samil. Y así se puso fin a la exhibición dinámica, una buena previa del acto central de este sábado con el desfile de tropas.
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