Vigueses Distinguidos
Sara Penedo: “Esta es una ciudad con mucho potencial deportivo”
Los dos embalses de Vigo han caído en picado en solo un mes, perdiendo un 20 por ciento de su agua embalsada debido a una doble circunstancia: el incremento del consumo, lo que siempre pasa en verano y especialmente en agosto, y la sequía total, con 50 días sin caer ni una gota, desde el 1 de julio en que se registraron nueve litros. Hace poco más de un mes, el 14 de julio, Eiras se encontraba muy cerca del lleno, al 91,5 por ciento. Ayer, según los datos de Augas de Galicia, había bajado al 73,8 por ciento, un descenso muy importante. El agua embalsada se sitúa en 16,37 hectómetros cúbicos, el mejor dato de Galicia con Cecebre, en A Coruña, con una ocupación similar.
Zamáns, que abastece Nigrán, descendió su nivel otro 20 por ciento, del 92,3 al 72 por ciento. Con todo, Eiras y Zamáns no están en situación complicada, salvo que la falta de lluvias se alargue durante el resto del verano, que entonces podrían llegar a bajar del 50 opr ciento a finales de septiembre. Por su parte, Baiona, que cuenta con su propia instalación, se halla al 52 por ciento, tras caer un 30 por ciento, algo completamente lógico por el incremento de la población de la villa, que como Nigrán triplica sus habitantes en especial en agosto. Baiona también está conectado con Zamáns, pero solo para una urgencia y de momento no se contempla ese escenario.
Pero de momento, la Consellería de Medio Ambiente, que gestiona los embalses a través de Augas de Galicia, no contempla elevar a la situación de prealerta de sequía, según confirmó ayer un portavoz de dicho departamento. Medio Ambiente mantiene la vigilancia, pero por el momento no contempla tomar medidas urgentes. En todo caso, el asunto se resolverá en la primera reunión de la Comisión da Seca, de Augas de Galicia, la próxima semana: si hay otra caída importante y sigue sin llover, con seguridad se tomarán las primeras decisiones, como ha pasado en otros veranos. Por su lado, el Concello anunció hace unos días ciertas restricciones en baldeos en las calles, duchas de las playas y llenado de piscinas como acciones preventivas. Como se puede constatar, todas las duchas de Samil se encuentran precintadas, no así las piscinas, que están activas con sistemas cerrados y agua salada.
Como ya advirtió este diario, Eiras, la mayor instalación hidráulica de Galicia por capacidad, se encuentra en su punto más bajo desde 2011, cuando a estas alturas se hallaba al 58 por ciento. El año pasado el embalse se situaba en el 87,9 por ciento, si bien el verano de 2024 fue mucho más húmedo, con fuertes precipitaciones. En 2015 se quedó en el 79 por ciento y en el 2017, el más seco del siglo hasta ahora, en el 81 por ciento a mediados de agosto.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Vigueses Distinguidos
Sara Penedo: “Esta es una ciudad con mucho potencial deportivo”
Vigueses Distinguidos
José Alfonso González: “El Alertanavia ve el fútbol con una perspectiva distinta”