Varios edificios de Vigo siguen vacíos después de su desalojo

Un inmueble a conservar en Pi y Margall, objeto de desokupación exprés, está cerrado, igual que los dos de la calle Fisterra, mientras que el de lujo de Gran Vía tiene aún pisos en venta

El inmueble a conservar de Jenaro de la Fuente sin residentes tras ser desokupado en abril de 2023.
El inmueble a conservar de Jenaro de la Fuente sin residentes tras ser desokupado en abril de 2023.

La chapa metálica colocada en abril de 2022 en la puerta de acceso, tras el desalojo de los okupas que se habían logrado colar en el edificio, sigue en el mismo lugar, mientras las cartas se acumulan en la entrada. Situado en el número 79 de la calle Pi y Margall, el inmueble a conservar, obra de Jenaro de la Fuente, se mantiene tres años después vacío y sin actividad. Lo confirman en la zona, donde aseguran que desde aquel incidente, no ha habido movimiento.

El inmueble, de bajo y tres plantas, con seis viviendas, sufrió numerosos destrozos y obligó a la propiedad a contratar seguridad para vigilarlo. En aquel momento, dicho desalojo fue uno de los primeros en Vigo en los que se echaba mano de una empresa de privada de desokupación, que llegó a pagar a los residentes ilegales para que se fueran. “Una cantidad pequeña en concepto de mudanza”, comentaban entonces desde la mencionada empresa.

Allí estuvieron meses hasta que se marcharon, dejando basura y daños en unos pisos, en su día de ensueño, de unos 200 metros cuadrados cada uno y chimenea, a escasos metros del centro de Vigo.

Tampoco hay movimiento en los dos edificios de la calle Fisterra, situados en los números 11 y 13, y que fueron desalojados por orden judicial, ante el riesgo por la situación de la instalación eléctrica en ambas construcciones y para evitar una nueva tragedia como la ocurrida en Alfonso X, donde un fuego acabó con la vida de cuatro personas. Fue en octubre de 2023, cuando el Concello tramitaba la evacuación forzosa de ambos inmuebles y posteriormente, solicitaba la autorización judicial para ejecutarla. En el interior, medio centenar de personas, que habían alquilado habitaciones en dos edificios que actuaban con pensiones sin autorización. Los inmuebles ya no están precintados pero todavía siguen vacíos, pendientes de finalizar la reforma que se había iniciado con la retirada de enseres y basura.

El número 54 de Gran Vía, que hace cinco años que fue desokupado, pudo continuar con las obras y remtar el proyecto de pisos de lujo. Sin embargo, a día de hoy todavía tiene pisos en venta tal y como reza en su propia fachada.

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