La droga dispersa los delitos por Vigo y crea ‘narcopisos’ de lujo
La presión sobre los focos de menudeo desplaza la compraventa y su inseguridad a puntos diseminados que van mudando por las sucesivas operaciones policiales
La delincuencia actual nada tiene que ver con la de hace dos décadas. La considerada habitual o convencional de hoy en día desdibuja lo que antaño se dividía en barrios peligrosos. Y, aunque el tipo de criminalidad en la calle sigue siendo el mismo (robos, hurtos, violencia..) y su motivación principal también, el consumo de drogas, la presión policial sobre los focos tradicionales de venta de sustancias ha obligado a diseminar estos puntos de compraventa y también la inseguridad que les rodea, haciéndoles mudar sin un asentamiento fijo.
“Cuando hay un punto de venta de drogas se produce mayor inseguridad entre los vecinos del entorno porque deriva en otros delitos como robos y hurtos”, explica José Javier Martínez, de la Confederación Española de Policía, quien afirma que ahora mismo no se puede hablar de lugares concretos porque “hay focos por toda la ciudad”, mientras ensalza la labor de los policías de la Comisaría “que se dejan la piel pese a la merma de efectivos y medios”.
Los últimos golpes de la Udyco constatan que los focos de riesgo no se concentran en barrios concretos, tras haberse desarticulado “narcopisos” desde Florida, Travesía, Bouzas, Torrecedeira pero también Navia incluso en el centro.
Quienes luchan contra la venta de estupefacientes además han podido comprobar que la venta de droga no es exclusiva de infraviviendas sino que también hay “narcopisos” de lujo, en zonas del centro, donde el perfil del usuario se aleja del de persona vulnerable. “A nosotros acuden personas de muy diferente perfil y clase social" , afirma David Martínez, coordinador del Servicio Jurídico de Érguete, la asociación de ayuda al drogodependiente. Martínez incide en que “se ha notado un repunte de este consumo en los últimos tres o cuatro años, sobre todo de cannabis en personas cada vez más jóvenes y de cocaína”.
Jueces de Instrucción calculan que cerca de un 70% de los detenidos en la ciudad, por todo tipo de delitos son consumidores.
Los ‘narcopisos’ de lujo funcionan en zonas de alto nivel adquisitivo pero no derivan en quejas vecinales, porque sus usuarios no se ven obligados a cometer otros delitos para poder adquirir la droga, su desarticulación depende de las investigaciones. “La eficacia policial es indudable por el trabajo de la Udyco y la información que aportan las patrullas de Seguridad Ciudadana”, recalca Alejandro Cousiño, secretario provincial del sindicato Jupol.
Cousiño coincide en que ya no se puede hablar de barrios peligrosos en Vigo como en épocas pasadas y señala también un cambio de perfil en el consumidor de drogas. Corrobora el trabajo desde Comisaría para eliminar estos ‘puntos negros’.
Mercado sobreabastecido y educación para prevenir
La estadística de criminalidad del primer semestre del año refleja un descenso de delitos apenas significativo, del 0,6%, aunque este es un poco más pronunciado en cuanto a la delincuencia habitual, frente a la de internet, que sigue subiendo, casi un 5% y que preocupa especialmente por su incidencia, cada vez mayor y más grave.
En cuanto los delitos de tráfico de drogas se incrementaron un 3,7% en el semestre. Los constantes operativos policiales, con más de 40 en un año contra focos de venta en la ciudad ponen de manifiesto lo sobreabastecido del mercado con precios que se encuentran ahora un 33% más bajos que hace veinte años y con la irrupción de la heroína, llegando la Policía a detectar la venta de dosis por solo cinco euros.
Desde Érguete, David Martíez asegura que de momento no han detectado un repunte de usuarios consumidores de heroína y, frente a un posible mensaje alarmista, destaca la labor de prevención se está realizando tanto desde Érguete como de las fuerzas y cuerpos de Seguridad, en centros con familias y menores. “Se está reforzando mucho este trabajo porque hay que insistir en la educación como manera de protección frente al consumo”, añade. Martínez considera que trabajar la tolerancia a la frustración también es clave para no caer en adicciones en situaciones adversas.n
Tapiados judiciales y demoliciones de infraviviendas
El trabajo policial del último año en la lucha por erradicar puntos de venta de droga que generan inseguridad en los vecinos ha estado complementado con la actuación judicial. La orden de tapiado de dos infraviviendas utilizadas para venta de estupefacientes han sido un punto de inflexión para poner fin a algunos de estos focos.
En el entorno de la Florida, el primero en ser tapiado, las máquinas ya han demolido hasta tres inmuebles en abandono que llevaban años siendo utilizados para vender y consumir. Los vecinos ahora están mucho más tranquilos. “Es cierto que sigue habiendo algún que otro punto de trapicheo pero nada que ver lo que había antes, ahora estamos mucho más tranquilos”, explicaban desde la zona.
El portavoz de la CEP considera que es necesario un cambio legislativo “para que los reincidentes en venta de drogas ingresen en prisión” porque aunque son detenidos vuelven a la calle y siguen vendiendo.
Por su parte, el responsable de Jupol, destaca la rapidez de la respuesta policial como una de las grandes diferencias de cuando la inseguridad se dividía por barrios. “Ahora mismo, en cuanto se avisa a la Policía desde cualquier zona, se acude de forma inmediata”, señala.
Aun así, quienes se dedican al negocio de la droga tratan de escabullirse a zonas más ocultas, con puntos también detectados en las distintas parroquias como Matamá, Valadares o Beade.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Celta-Racing
El premio a la perseverancia
Celta-Racing
Balaídos vuelve a sonreír
Celta-Racing
Un día inmejorable
Celta-Racing
Moriba: “Es el Celta que extrañábamos”