Don Moisés regresó al Casco Vello para celebrar sus 98 años
Amigos del que fue párroco de la Concatedral organizaron una comida con la que emocionaron al homenajeado
Emocionado y con las lágrimas luchando por no salir, Don Moisés se reencontró ayer con ex-alumnos y ex-feligreses que le organizaron la ya habitual comida de cumpleaños. En esta ocasión, fue más especial si cabe, ya que el religioso cumplió 98 años. “Comenzamos a hacerla cuando hizo los 85, porque todos creíamos que se iba a jubilar, no fue así y continuamos hasta que se convirtió en tradición”, explicó Gerardo Juncal, uno de los promotores. También visiblemente emocionado, Juncal señaló que casó a todos los presentes y bautizó a sus hijos, “además fue nuestro profesor de música y religión en el Santa Irene y el colegio Nebrija. Es una persona extraordinaria, que nunca se niega a hacer un favor, aunque también es directo”.
Fernando fue monaguillo con él en la Concatedral y alumno de canto en el instituto. “Era muy buen profesor y su llegada a la parroquia supuso la entrada de aire fresco y juventud”. Al mismo tiempo Don Moisés fue padre espiritual de la Cofradía del Cristo de la Victoria y llevando en su momento a todos los que ayer eran comensales a procesionar el primer domingo de agosto.
Desde Ourense ou O Morrazo se desplazaron algunos participantes, todos crecieron en el Casco Vello: Ángel Mumary, Joaquín Suárez, Casiano Alemparte, Miguel A. Devesa, Francisco Valladares, Miguel R. Rey, Costoya, Armando Aniorte, Eduardo Freire, José Suárez, Paulino Ferreiro, Adolfo Santos, Gustavo, José Lago, Gerardo Juncal, Alfonso Guimeráns y Paco Valín. Casi sin palabras, Don Moisés dio las gracias, deseándole lo mejor y recordó a los que no pudieron estar. Los presentes le obsequiaron, “porque adora leer”, con un vale para libros. “En cada página me acorderé de vosotros”, dijo el religioso.
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