Los docentes cargan contra la norma de ‘neutralidad ideológica’

Esta expresión “poco afortunada” por parte de la Xunta, según la califican algunos profesores, pone en tensión a la comunidad educativa

Imagen de archivo de una clase de Secundaria en un instituto de Vigo.
Imagen de archivo de una clase de Secundaria en un instituto de Vigo. | Vicente Alonso

Los docentes de institutos de Vigo están algo inquietos desde que hace varias semanas la Xunta anunciara modificaciones en las instrucciones de organización de cara al curso que empieza este 8 de septiembre. Concretamente, con una de las expresiones que la Consellería de Educación decidió usar para referirse a las actividades complementarias que se realizan en las aulas: neutralidad ideológica.

Malores Villanueva, directora del IES Álvaro Cunqueiro, comenta que le parece un término “poco afortunado”, sobre todo porque, de un día a otro, “siembra la duda sobre lo que se hace en todos los centros” y abre a interpretación de las familias la “ideología” de los contenidos impartidos: “Los padres pueden venir a protestarnos según lo que ellos creen que es un contenido cargado ideológicamente y con lo que no están de acuerdo”, señala Villanueva.

Esta docente cree que Educación ya cuenta con los canales apropiados para investigar y expedientar, si es necesario, a centros que se extralimitan en este aspecto sin necesidad de plasmar en la normativa la expresión de la neutralidad ideológica que “deja en el limbo” qué temas está bien tratar y cuáles no: “No se nos ha aclarado nada, en las últimas declaraciones la consellería dice que hay que apelar al sentido común, que es como no decir nada”. Pone un ejemplo sobre la incertidumbre que asalta al profesorado con esta nueva instrucción: “En las celebraciones que hay en el curso nos mandan celebrar el Día de la Paz, por lo que será lógico que ese día miremos hacia Gaza, es un tema de actualidad. ¿Podremos hablarles del conflicto o eso ya es ideología?” Villanueva recuerda que “nos piden crear alumnado con espíritu crítico, sensibilizados con lo que ocurre a su alrededor y con unos valores. ¿Eso es ideología? Sí, seguro, pero no creo que sea malo”.

Por su parte, el director del IES Castelao, Cándido Paniagua, asegura que esta instrucción de la Xunta sentó como “una bomba” en el claustro. Lo ve como “atentar contra la libertad de cátedra del profesorado, cuestionar las actividades que se realizan e incluso censurar la posible diversidad de actividades, salidas o charlas que se puedan hacer”. Con todo, llama a la calma y pide “esperar a ver cómo se materializa” mientras apela a “seguir haciendo nuestro trabajo sin ningún tipo de miedo a la censura porque no son tiempos de censura”. Este docente comenta que el abanico de posibilidades que los institutos les ofrecen a los alumnos en forma de actividades complementarias es crucial para su desarrollo, ya que “muchos en sus casas, por diferentes situaciones, no pueden experimentar la diversidad que les podemos dar”. Así, pide que “no se limite nuestro trabajo”.

Desautorizados

Otra novedad significativa en las instrucciones de organización es el refuerzo de la autoridad tanto del profesor como del centro. Esto llega en un momento en el que empiezan a proliferar quejas de familias que, según cuenta Cándido Paniagua, “son cada vez más exigentes y más irrespetuosas”. Aunque reconoce que “no es un fenómeno muy generalizado”, señala que “hace mucho ruido” y afecta a la convivencia escolar. Pese a todo, este director señala que “no existen herramientas reales que nos defiendan como colectivo” y el texto añadido a la instrucción “no aclara cómo se refuerza nuestra autoridad”.

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