Día de retrasos en Urzaiz: más de una hora en el Madrid-Vigo

Primera jornada caótica para la estación tras aglutinar todos los Regionales por el cierre temporal de Guixar; muchos servicios acumularon retrasos superiores a los 20 minutos

Interior del tren Avril modelo S 106 que conecta Vigo y Madrid; ayer, una incidencia retrasó su llegada a Urzaiz
Interior del tren Avril modelo S 106 que conecta Vigo y Madrid; ayer, una incidencia retrasó su llegada a Urzaiz | Vicente Alonso

La circulación ferroviaria vivió ayer una nueva jornada de retrasos en la mayoría de sus trenes. Urzaiz se queda sola durante un mes como única estación en Vigo por el cierre temporal de Guixar por obras y aglutina la gran mayoría de los trayectos en tren desde el pasado martes. Aunque sus primeros días en solitario no está siendo del todo fructífera para los pasajeros. Ya desde los primeros servicios tempraneros, los Regionales fueron acumulando retrasos en la ruta por el Eje Atlántico, ninguno superior a los 40 minutos. Este tipo de conexión, que se opera desde Guixar, fue trasladada ahora a Urzaiz para que ADIF acometa una serie de reformas en el tramo Guixar-Redondela. Ese cambio, para los usuarios, no comenzó de la mejor manera, con hasta siete servicios sin llegar a su hora fijada.

La gran dificultad la encontraron los viajeros del AVE entre Madrid y Vigo. Si bien la mayor parte de sus servicios llegaron en hora o con algún leve retraso de 15-20 minutos (en un trayecto de 4 horas), el AVE que partió de Chamartín a las 11:17 horas sufrió un incidente operativo que lo retrasó 60 minutos. El paso por el cambio de vía de Taboadela (Ourense) retrasó su llega a Chamartín 20 minutos más. En total: una hora y 20 minutos de un trayecto de alta velocidad que comenzó mal su andadura en mayo de 2024 y poco a poco va afinando sus prestaciones.

La ‘sangría’ se vivió en los trenes Regionales. Como si de fichas de dominó se tratase, comenzó con un fallo en el primer servicio que conllevó la afectación de los restantes del día. 25 minutos el primero; 20 minutos, el segundo. Por la mañana, más incidencias operativas obligaron a realizar un servicio por carretera entre A Coruña y Santiago para el tren con salida a las 12:45 horas de la ciudad herculina hacia Vigo y el servicio de las 14:05 horas, también desde Coruña a Vigo, se tuvo que realizar íntegro por carretera. Ya por la tarde, otro Regional Vigo-Coruña finalizó su recorrido con 54 minutos de retraso y otro Regional en sentido inverso llegó un cuarto de hora más tarde a su destino. Más incidencias obligaban a anular dos servicios más: un Regional Vigo-Santiago y otro A Coruña-Vigo.

El cierre temporal de Guixar el pasado martes vino acompañado de una noticias positiva. Renfe ampliaba una frecuencia más hacia Ponferrada, pasando de una a dos diarias y con paradas en varios municipios ourensanos como Ribadavia, Barbantes o el Barco de Valdeorras. La primera frecuencia de las 8:30 horas sufrió 20 minutos de retraso; no así la segunda, que llegó en hora. De los pocos servicios ayer en un día algo caótico en la circulación.

La odisea del Vigo-Barcelona en tren y sus continuos atrasos

Viajar de Vigo a Barcelona se está convirtiendo en toda una odisea. Ya sea en avión, por carretera o en ferrocarril, existe mucha dificultad para viajar a una de las ciudades más pobladas de España. Sindicatos ferroviarios alertaron de continuos retrasos en las últimas semanas en el Larga Distancia que conecta Vigo con la ciudad condal, un trayecto ya de por sí largo y tedioso con más de 14 horas de duración. Si a eso se le suma retrasos de más de una hora, el servicio deja de ser efectivo. Según fuentes sindicales, aproximadamente el 70% de los trayectos entre ambas ciudades se realiza con un retraso superior a la media hora, y el 40% supera la hora y media de retraso. Eso provoca un viaje que parte desde Guixar (actualmente desde Urzaiz por el cierre de la terminal) a las 7:32 horas llegue a Barcelona-Sants más allá de las 23 horas. Ayer, acumuló un retraso de una hora antes de salir de Galicia por una incidencia técnica, que obligó a Renfe a trasladar a los viajeros por carretera hacia Ourense. Allí retomó la circulación.

La conexión con Barcelona lleva resistiéndose desde hace años. Primero, con la eliminación en plena pandemia del TrenHotel. Luego, con la reducción de las frecuencias, pasando de una diaria a las tres a la semana que operan actualmente. La llegada de la alta velocidad a Vigo hace más rentable y corto el paso por Madrid para luego enlazar hacia Barcelona que el tren directo por el norte. Por carretera tampoco existen opciones todos los días. El autobús Vigo-Barcelona, operado por Monbus, solo ofrece cuatro servicios a la semana (lunes, miércoles, jueves, viernes), todos nocturnos y con un trayecto que supera las 16 horas. No apto para todos los públicos.

Ante esos mencionados viajes tan largos, la opción del avión cobra peso. Pero también fue penalizado en los últimos tiempos. Ryanair abandonó todas sus operaciones desde Peinador con Barcelona en marzo del año pasado y dejó solo a la aerolínea Vueling con la ruta, que pese a tener tirón entre los pasajeros no apostó por aumentar frecuencias.

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