La desembocadura del Muíños se aleja más de las dunas

val miñor

El cambio de curso del río provoca un fenómeno llamativo en Playa América y Panxón

pfe. nigran
Publicado: 04 feb 2020 - 00:38 Actualizado: 04 feb 2020 - 00:39
Entorno de las dunas sin agua
Entorno de las dunas sin agua

Los caprichos de la naturaleza a menudo provocan fenómenos muy curiosos y que pasan desapercibidos para la mayoría, excepto en momentos puntuales como por ejemplo el vivido en la desembocadura de los ríos Negro y Muíños, en Playa América y Panxón, en donde la modificación del curso fluvial dio como resultado un gran muro vertical debido a la erosión de las dunas. En este momento saltaron las alarmas debido al riesgo en el que se encontraba un ecosistema que es especialmente sensible a los cambios externos, sin embargo en el 2017 la situación se regularizó y las aguas del río se fueron retrasando para acabar más o menos en su cauce habitual. En la actualidad esta dinámica continúa y la desembocadura se encuentra ya a más de 100 metros del conjunto protegido, pero lo realmente llamativo es que se producen cambios constantes en la manera que el recorrido marca el punto de encuentro entre el agua dulce y la salada y lo hace formando meandros.

Son muchos los factores que influyen en la modificación de su curso, los hay naturales como las mareas, lluvia, rachas de viento o inclinación del terreno así como la acción del hombre, sobre todo a la hora de llevar acabo construcciones en su área de influencia. Estas variables son las que precisamente provocan que la imagen del Muíños y Negro de ayer mismo poco tengan que ver con la del verano. El cauce principal tiene a sus vecinos acostumbrados a sus pronunciadas curvas que ayer eran solamente dos, y la bifurcación que bordea las dunas en forma de riachuelo hace 24 horas era inapreciable , ni rastro del mismo en la arena a excepción de una pequeña charca aparentemente incomunicada. Además, y teniendo en cuenta las intensas lluvias vividas en los últimos días, el nivel del agua es sensiblemente más bajo que en temporada estival cuando el instinto marca que debería de ser justo al contrario.

El alcalde de Nigrán, Juan González, por su parte explicó que se trata de un fenómeno completamente normal, aunque no siempre se produzca en la dirección deseada. “En 2016 y ante el riesgo de quedarnos sin dunas nos pusimos en contacto con expertos en la materia y todos coincidieron en que lo más acertado era dejar que las cosas continuasen su curso”, explicó.

Precisamente tan sólo un año después todo se fue normalizando, aunque este hecho no quiere decir que la situación no se vuelva a repetir. Es más, los dichos populares ilustran a la perfección lo que ocurre en Playa América y uno de ellos mantiene que según hacia que parroquia apunte la desembocadura del río, ese año marcará la cantidad de defunciones respecto al resto de zonas. Así pues todo apunta a que hay muchas posibilidades de que el agua vuelva a llegar a las dunas. Las conclusiones son claras e indican que cuanto menos se interfiera en el ciclo natural de esta zona, menos alteraciones irreversibles se producirán. n

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