El Cunqueiro, top mundial tras una intervención cardíaca
Sanidad
Un equipo de especialistas del hospital realizó una reparación de la válvula mitral a un paciente de 77 años mediante un procedimiento mínimamente invasivo
El Área de Cardiología del hospital Cunqueiro realizó un procedimiento pionero en el mundo, en el que consiguió reparar una válvula mitral con fuga severa por rotura de las cuerdas tendinosas, implantando nuevas cuerdas artificiales a través de un acceso venoso y sin necesidad de cirugía abierta. Este caso es el primero en el mundo incluido en el estudio de viabilidad del uso de el nuevo dispositivo transcateter llamado “ChordArt”, con tres implantes en un paciente de 77 años de edad por una válvula dañada por una enfermedad degenerativa con un colapso severo.
De esta forma, el Cunqueiro se convierte en uno de los primeros hospitales del mundo en realizar esta técnica, situándolo así a la vanguardia en Cardiología. Además, siendo un gallego como el profesor Alberto Weber Varela el inventor de este nuevo dispositivo.
Según el responsable de estas intervenciones, el doctor Rodrigo Estévez-Loureiro, “la abordaje consistió en implantar neocuerdas artificiales que en enganchan al músculo papilar y en la propia válvula mitral enferma”. Las cuerdas tienen así una longitud preestablecida para garantizar que, si se ve prolongado, pueda regresar a su posición natural y que se mantenga en niveles mínimos. Todo este proceso se realiza sin que el corazón se pare. “Estamos muy satisfechos con el resultado en el primer paciente, ya que fue un éxito y fue dado de alta en 48 horas”, apuntó el doctor.
Debido al alto riesgo que supone una intervención quirúrjica convencional en este tipo de pacientes, el servicio de Cardiología dirigido por el doctor Andrés Íñiguez y el de cirugía cardíaca, dirigido por el doctor Juan José Legarra, decidieron realizar este proceso mediante técnicas transcateter, mucho menos invasivas. Así, están indicados en el momento actual en pacientes que no son buenos candidatos para la cirugía convencional. Con estas técnicas mínimamente invasivas se evitan muchos de los riesgos y complicaciones asociados a la cirugía cardíaca clásica. Está especialmente indicado en pacientes que presentan insuficiencia mitral severa de tipo degenerativo y con alto riesgo quirúrjico.
Otra ventaja de este procedimiento, además de evitar la cirugía abierta, es que se consigue la función fisiológica de la válvula sin necesidad de sustituirla, y así no se cierra la puerta a otras alternativas futuras en el caso en que el procedimiento no sea 100% exitoso.
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