Una cuna del antiguo Hospital Xeral, víctima del olvido

La camita, expuesta junto a la Cidade da Xustiza, sobrevive entre suciedad

Hierbas, hojas y suciedad rodean a la cuna, cuyo óxido avanza.
Hierbas, hojas y suciedad rodean a la cuna, cuyo óxido avanza. | Atlántico

Desde que se inauguró la Cidade da Xustiza, primero, y la escuela infantil después en el mismo perímetro de la plaza Miguel Ángel Blanco, por allí transitan cientos de personas a diario sin percatarse de su presencia. Se trata de una de las antiguas cunas rescatadas de la que fuera planta de maternidad del antiguo Hospital Xeral.

La camita para recién nacidos se colocó a modo de exposición en una zona acristalada, pero carece de cualquier tipo de identificación o placa que ofrezca información al respeto. Lo peor es que el interior se encuentra sucio, con maleza y restos de la lluvia intensa y los temporales en una plaza especialmente expuesta a las inclemencias del tiempo. Desde el exterior se pueden observar telarañas y el avance del óxido sobre el metal de la estructura que permitía de una forma móvil atender por el personal al bebé desde otra estancia sin necesidad de acceder a la habitación.

Situada en la parte de atrás de la escuela infantil y de que apenas llama la atención, sí hay quien se ha fijado en cómo se encuentra el recinto acristalado. Ayer, trabajadores del entorno lamentaban que era una “lástima” que no se cuidara una pieza que podía ser de museo.

Además del valor cultural sanitario tiene un valor sentimental por los miles de vigueses de varias generaciones que nacieron en el hospital y que llegaron a dormir en esas cunas.

La guardería, a la que da paso esta pieza, se inaguró ya hace tres años con prioridad para los hijos de los trabajadores de la Cidade da Xustiza, como una medida para conciliar. La cama de bebé combina con la implantación de la escuela infantil pero además hace que permanezca espíritu del antiguo “pirulí”.

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