Crean una guía para formar a periodistas en cubrir desastres
Universidad
En los desastres “la desinformación va más rápido que la información contrastada”, apunta Javier Abuín
Los desastres, tanto los naturales como los provocados por el ser humano, son unas de las situaciones más complicadas de gestionar para los periodistas. Sin embargo, muy pocos o ninguno cuentan a lo largo de su formación con material formativo especializado en estos casos. Por esta razón, y por la sensación que tenían de que dichos desastres ocurren con mayor frecuencia en estos tiempos, un grupo de investigadores de la UVigo y de otras tres universidades de Turquía, Eslovenia y Ucrania decidieron tomar cartas en el asunto. Así surgió el proyecto “Disaster journalism”, que entre ayer y hoy presentó sus resultados en una sesión informativa en el campus de Pontevedra coordinada por el docente de la Facultad de Comunicación Javier Abuín.
“Muchos de los socios del proyecto creían que los periodistas no están preparados específicamente para estas situaciones y en la primera fase del proyecto ratificamos estas sensaciones haciendo una investigación a través de diferentes cuestionarios”, explica Abuín, que encabezó junto a Martín López Nores el equipo de la UVigo que trabajó en “Disaster journalism”. Así, las encuestas realizadas evidenciaron que el 92% de los entrevistados afirmaban que carecían de conocimientos suficientes para abordar la cobertura de desastres y el 77% echaban en falta guías éticas específicas sobre cómo proceder en este tipo de situaciones, “algún tipo de lista de procedimientos a seguir en estas situaciones para no entrar en pánico o dramatizar más de la cuenta”, matiza el profesor de la UVigo. Además, en esta fase de investigación los conductores del proyecto se dieron cuenta de que muchas veces se omitía un dato importante: “Muchas veces el problema del periodismo de desastres no surge en el propio momento, sino después, cuando los periodistas sufren estrés postraumático en las semanas, meses e incluso años posteriores”, indica Javier Abuín.
A raíz de este trabajo, los integrantes del proyecto generaron una importante cantidad de material formativo: un libro educativo con 15 capítulos de diferentes temáticas para estudiantes de periodismo; tres guías prácticas para periodistas sobre cómo tomar decisiones responsables en medio de un desastre, cómo tratar con las fuentes y de seguridad y autoprotección; y tres líneas de contenidos divulgativos que se publicarán en febrero en forma de 15 podcasts, 15 infografías y 15 vídeos cortos.
Abuín cuenta que uno de los aspectos que más le preocupa del periodismo de desastres es la “desinformación que se genera”, bien por parte de personas que lo hacen de forma malintencionada o bien por la inmediatez que el actual clima mediático impone a las coberturas informativas, en especial “en temas como estos en los que la gente quiere saber lo que ocurre con más rapidez”. Pero “la información contrastada va más lenta que la desinformación”, lamenta este profesor, que pone como ejemplo la imagen difundida por IA del accidente ferroviario de Adamuz por la que tuvo que pedir disculpas un medio líder de España.
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