Corporación de 1979, ‘un gobierno de unidad’

Primeros concejales democráticos, fieles a su encuentro anual

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IMG 5590 | Dani Suárez

Las primeras elecciones democráticas al Concello de Vigo, en 1979, las ganó UCD, pero fue el socialista Manuel Soto quien consiguió crear gobierno con una coalición de las cinco fuerzas de izquierda. “Éramos siete partidos en la corporación, pero nunca hubo tanta unidad en el gobierno, todos tenían responsabilidades, estaba abierto a todos hasta participó alguno de Alianza Popular como Alberto Durán”, afirma Carlos Núñez, quien fue el edil del Partido Comunista y responsable de Seguridad y Tráfico.

Ayer participó en el encuentro anual con el que cada abril conmemoran el aniversario de aquella toma de posesión. “Fue una fecha clave en la transición política, no teníamos experiencia municipal, pero sí mucho recorrido como militantes, algunos habíamos estado en la cárcel, otros no”. Núñez fue responsable de la creación del 092 y del sentido único en Camelias: “¡Menuda que se montó! Y ya ves, ahí sigue la misma disposición que hizo del tráfico”, apuntó su compañero de afiliación por aquel entonces, el arquitecto Salvador Fraga, encargado de Planificación. “Fue una fortuna para mí tener la posibilidad de participar en un momento tan importante. Éramos jóvenes para afrontar el trace, lo que me llevó al gobierno fue el interés por el urbanismo que compartía con Paco García, de Unidade Galega”.

De los presentes ayer en el encuentro, Francisco Santomé, por el PSOE; junto a Teruca Conde-Pumpido y Xabier Alonso, por el Bloque (BNPG) trabajaron en el departamento de Cultura. Pintor y activista, Santomé entró con el gobierno ya en marcha para suplir a González Amadios (Panchulo), que dejó la política local por el Parlamento. “Había muchas cosas que no existían, los carnavales estaban prohibidos, la Cabalgata no se celebraba; hubo que empezar de cero. Invité a todos los colectivos que conocía, los de música tradicional, los artistas, los de fotografía o los de teatro, había once compañías, entre ellas la de Morris; también fue la época de la Movida, todos pasaron por mi despacho”.

Conde-Pumpido y Xabier Alonso se repartieron el mandato. “Había moito que aprender, debatíamos temas da tarifas de Vitrasa ata a revisión dos expedientes; lembro de organizar unha carreira e estar os concelleiros e os funcionarios dándolle a limonada aos participantes; foi o tempo no que se recuperou o concurso de castillos de arena en Samil”, recuerda Conde-Pumpido. Se echó a andar la Escola Municipal de Danza y organizaron el festival de cine independiente con proyecciones en el auditorio municipal y en el Tamberlick. Alonso tenía más experiencia. “Eu participara xa nas eleccións xenerais do 77, sempre dende o nacionalismo. Era un momento de esperanza”.

El socialista Xosé Manuel Castedo recuerda que afrontaron la situación “con mucha ilusión para resolver los problemas de la ciudad, con mucha prudencia por la falta de experiencia y cierto miedo porque no solo pensábamos en los ayuntamientos, sino también en el Estado”. Responsable de Participación Cidadá, Castedo era conocedor del movimiento vecinal vigués, ya él mismo fue el presidente de la asociación de Lavadores, la primera en Galicia.

También acudieron a la convocatoria la secretaria del alcalde, Soledad Conde, y Avelino San Luis “Vetero”, que se jubiló como jefe de protocolo. “La llegada de este gobierno fue un cambio brutal de 180º, eran jóvenes y tenían ganas de hacer cosas, dieron un impulso a la administración municipal que se notó, estaban muy próximos a la gente”, señala Vetero, que también tuvo unas palabras para sus parejas en una época en que la mujer comenzaba a reivindicar su sitio. “Ellas se implicaban muchísimo”.

Veteranos de la política local piden a los actuales representantes “mayor comunicación y buen criterio”, “diálogo” y “preocupación social”.

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