Conserva y naval copan las empresas centenarias en activo en Vigo

Más de un siglo de actividad

Los astilleros Freire, Cardama y Armada, las conserveras Antonio Alonso, Cerqueira y Valcárcel, la pesquera Vieira, Grupo Davila y Babé y Cía rebasan los 100 años de actividad

Cristina y Javier González Babé (Babé y Cía), Eduardo Vieira (Grupo Eduardo Vieira), Iván Alonso-Jáudenes Curbera (Conservas Antonio Alonso), Juan Cerqueira (Conservas Cerqueira), Jesús, Marcos y Guillermo Freire (Freire Shipyard), Eduardo Davila (Grupo Davila) y Mario Cardama (Cardama Shipyard).
Cristina y Javier González Babé (Babé y Cía), Eduardo Vieira (Grupo Eduardo Vieira), Iván Alonso-Jáudenes Curbera (Conservas Antonio Alonso), Juan Cerqueira (Conservas Cerqueira), Jesús, Marcos y Guillermo Freire (Freire Shipyard), Eduardo Davila (Grupo Davila) y Mario Cardama (Cardama Shipyard).

Conservas Antonio Alonso (Palacio de Oriente) es la empresa más longeva de Vigo con 152 años. Fundada en 1873, hoy tiene a la quinta generación familiar al frente de la compañía y es la conservera de pescados y mariscos más antigua en España de las que están en activo.

Es una ‘rara avis’, centenaria y familiar. “Son resilientes, se adaptaron a circunstancias cambiantes y difíciles durante muchos años”, indica Xoan Carmona, catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad de Santiago de Compostela, que constata que el sector marítimo es en el que lograron sobrevivir más empresas con un siglo de historia.

Los astilleros Freire, Armada y Cardama, las conserveras Antonio Alonso, Cerqueira y Valcárcel, la pesquera Eduardo Vieira, Grupo Davila y Babé y Cía rebasan los 100 años de vida, están en activo y son viguesas. “Vigo tiene una habilidad especial en el mundo del mar que existe en pocos sitios del mundo, quizás solo equiparable con Japón, esa transmisión de padres a hijos durante varias generaciones es una gran ventaja”, apunta Carmona, que destaca “la buena gestión empresarial y la capacidad de adaptación” claves para la supervivencia durante décadas.

Babé y Cía es “por méritos propios un ejemplo muy particular, fueron pioneros al poner en marcha una de las primeras refinerías en España. Vanguardista desde sus orígenes, casi única en el sector, aguantó e innovó”, apunta el catedrático. Fundada en Guixar en el año 1888, Babé comenzó su actividad en el mundo petrolero y se especializó en logística y transporte. Hoy es la principal compañía transportista de productos petroleros del noroeste de la península. Sigue siendo cien por cien familiar y tiene a la quinta generación familiar al frente del negocio fundado por Evaristo Babé y Geli.

También con la quinta generación figura Conservas Antonio Alonso, que mantiene su sede en la ciudad que la vio nacer hace más de 150 años de la mano de Juan Antonio Alonso Santodomingo con una fábrica que en sus orígenes estaba entre García Barbón y Areal y que hoy produce en Bueu.

El grupo pesquero Eduardo Vieira lleva funcionando desde finales del siglo XIX. Pesca, transforma y comercializa y durante la primera mitad del siglo XX sus barcos faenaron principalmente en el litoral gallego y caladeros del Gran sol y Terranova. A mediados de los 60 mandó construir los primeros buques congeladores y extendió su actividad a caladeros de África Occidental -fundamentalmente Namibia y Sudáfrica- y la costa oriental de Estados Unidos.

La marca de conservas Pay Pay se fabrica en Vigo desde hace 135 años y ahí sigue la factoría, ubicada en la calle Tomás Alonso, donde Conservas Cerqueira tiene la sede. Es una de las principales empresas del sector en España con un volumen de producción que rebasa los 40 millones de latas anuales en la planta viguesa. El grupo tiene una macrofactoría en Rianxo, de última generación y ultramoderna.

El astillero Freire Shipyard cumple 130 años. Sus orígenes se remontan a 1895 con unos inicios marcados por la reparación y construcción de los barcos pesqueros de la propia armadora del fundador, Paulino Freire Piñeiro. Cuatro generaciones después, la empresa sigue estando pilotada por la familia, que es la única accionista. Hoy es un referente a nivel internacional en buques de alto valor tecnológico.

Cardama Shipyard fue fundado en el año 1916 por Francisco Cardama Godoy, que en sus inicios se dedicó a la construcción y reparación de buques de madera y fabricación de pinturas. En la década de los años sesenta se transformó para poder varar y reparar buques de acero, fundamentalmente de pesca, y hoy se erige como uno de los constructores más prolíficos del panorama nacional con una amplia experiencia en proyectos de ámbito internacional.

La empresa matriz de Grupo Davila, Joaquín Davila y Cía, fue fundada en 1917 y sus actividades iniciales eran la de agentes de líneas regulares de navegación oceánica, armadores de buques y agentes de aduanas. Hoy es un conglomerado con filiales aduaneras y transitarias, servicios a yates de gran eslora, instalaciones portuarias, restauración y la joya de la corona, la terminal de contenedores de Vigo (Termavi).

Otras dos compañías viguesas centenarias son Astillero Armada, fundado en 1924 por Ángel Armada Armada que tiene instalaciones en Beiramar, y Conservas Válcarcel (El Vigilante) fundada en 1890 por Justo López Valcárcel, otro emprendedor adelantado a su tiempo. “La existencia de empresas centenarias en la industria conservera en Galicia demuestra la fortaleza de un producto único y adelantado a su tiempo, con líderes que han sabido, generación tras generación, evolucionar y mantener competitivas a sus fábricas durante años”, indica Roberto Alonso, secretario general de Anfaco. La patronal destaca la contribución de estas compañías a la economía y al empleo, “al tiempo que preservan un legado de mar salada que forma parte de nuestra identidad cultural y gastronomía. La conserva de pescados y mariscos es, presente, y será futuro”.

A punto de llegar al siglo de vida están Grupo Botamavi, que nació en 1926 como Boteros Amarradores de Vigo en el seno de la familia Vázquez. Autocares Galisur, con sede en Baiona y capital gallego, tiene 97 años y Bodegas del Palacio de Fefiñanes (Cambados) tiene 98 y es la más longeva de la Denominación de Origen Rías Baixas.

300 compañías rebasan el siglo de actividad en España

Las viguesas Babé y Cía, Vieira, Conservas Antonio Alonso, Conservas Cerqueira, Freire Shipyard, Grupo Davila, Cardama Shipyard, Astillero Armada y Conservas Valcárcel forman parte del selecto club de empresas centenerias en España que, según los últimos datos disponibles (a cierre del año 2023), asciende a un total de 318 compañías. Suponen el 0,03% del total, según el estudio de Informa D&B, que ve una trayectoria destacable en todas estas sociedades teniendo en cuenta que la edad media de una empresa es de 13,5 años o que solo el 17% de las compañías creadas en la última década permanencen activas en la actualidad.

El estudio “Mortalidad empresarial en Galicia, 1972-2008”, encargado por Fundación Inade y dirigido por el catedrático de Historia Xoán Carmona Badía (USC), revela que las dos primeras causas de cese de actividad son los cambios tecnológicos y los problemas financieros y que las actividades de pesca y conserva y el sector marítimo en general son las que más sobreviven. “Las empresas más resilientes”, constata el autor.

Contenido patrocinado

stats