Vigueses distinguidos 2026
El IES Alexandre Boveda y el IES Álvaro Cunqueiro, Vigueses Distinguidos
Movilidad
Avances en la conexión rápida ferroviaria con Oporto, aunque a cuentagotas y sin mucha aceleración ni plazos concretos. El Ministerio de Transportes formalizó ayer el contrato para iniciar el estudio informativo del tramo entre Porriño y la frontera portuguesa, una de las tres patas que harán falta para que el AVE transfronterizo sea una realidad Con una dotación de 800.000 euros, se realizará un estudio de viabilidad para conocer las alternativas de su paso, un estudio de demanda y un análisis socioeconómico. Tras su finalización (con un plazo de dos años para su realización), se someterá a información pública para, luego, comenzar con la evaluación de impacto ambiental. Otro trámite que podría llevar otro año más hacerlo.
Este tramo dará continuidad al de la salida sur, entre Vigo y Porriño, el más relevante, pero también el que más retrasará la obra si se producen incidencias. Y ya han sucedido. Se esperaba el estudio informativo, con la trayectoria exacta del tren, la conexión con Vigo-Urzaiz y su salida de la ciudad para diciembre de 2024, siendo adjudicado en junio de 2023 y con un plazo de ejecución de 18 meses. Finales de 2025 y todavía no hay nada certero sobre la mesa. Es más, desde Transportes ya indican que el informe definitivo entre Vigo y Porriño se hará esperar un año más. Una demora que hace imposible que la ruta de alta velocidad hasta Oporto esté para 2030 (como en un inicio se planteó) y bastante improbable que pueda estar operativa en 2032, como solicitan ciertos sectores empresariales de la ciudad. La actuación se extendería en un recorrido de 15 kilómetros, con 5 más en un desvío para conectar con Bouzas. Todo ello, con un presupuesto que ronda los 500 millones de euros.
La última parte será la conexión entre España y Portugal a través de un puente. Para ello, ambos países deberán trabajar conjuntamente. Y ya están a ello. Los encuentros y análisis preliminares fijan su realización sobre una infraestructura de 4,3 kilómetros de largo, 2,9 serán competencia de España y 1,9 de Portugal. Según las primeras valoraciones, el puente se ubicará entre la depuradora de Guillarei y una parada en Valença todavía por determinar. Lo que sí se conoce es que la ciudad lusa contará con una estación de alta velocidad y, por supuesto, con una parada en el recorrido Vigo-Oporto.
Al otro lado del Miño, los movimientos también se realizan con lentitud. Las actuaciones están divididas en tres fases. La primera engloba los trabajos entre Valença-Braga-Sá Carneiro y Oporto. La segunda, entre Sá Carneiro y Nine. Y la tercera, entre Oporto y Lisboa. En su primera fase, se han formalizado los contratos para los estudios ambientales e informativos durante el 2024, cuya finalización se prevé que sea el próximo año. La redacción del proyecto y el inicio de las obras se esperan para 2028 y que finalicen en 2032. La segunda fase todavía no se ha concretado ningún plazo fehaciente, mientras que en la tercera solo se ha adjudicado una parte del recorrido, el que va de Oporto a Soure. Según el calendario fijado, en 2030 debería estar ya finalizado algún tramo, algo que ya parece prácticamente imposible. Una posibilidad realista será en 2034 si no se registra ningún retraso más.
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