Concluye con calor el septiembre más frío, que afectó al verano

Las medias y máximas, muy por debajo del promedio del mes en otros años, aunque ayer se marcó la más alta con 25,7 grados

Samil, ayer a 25,7 grados, de nuevo con bañistas.
Samil, ayer a 25,7 grados, de nuevo con bañistas.

Septiembre de 2025 finaliza hoy dejando unas temperaturas muy por debajo de la media del mes durante este siglo y lluvias similares a otros años, escasas en todo caso. Con respecto a 2024, la máxima fue de 25,7 grados, ocho menos que los 33,8 del año pasado. La media, lo mismo: 17,7 frente a 18,5.

Los años anteriores muestran similares datos, siempre con máximas por encima de los 30 y medias cercanas a los 20 grados. El único ejercicio similar en el siglo fue septiembre de 2017, aunque la máxima fue cercana a 29 grados y la media térmica ligeramente inferior, 17,5.

De hecho, los días mejores se corresponden con el final del mes y ayer se marcó una de las temperaturas más altas, precisamente 25,7 grados a las cinco de la tarde.

En cuanto a las precipitaciones, se registraron 86,4 litros, en la media: en 2024 fueron 87, y 88,3 en 2023. La mayor diferencia se produjo en 2017, el año de la gran sequía, con solo 21 litros, lo que provocó un descenso espectacular en las reservas en el embalse de Eiras en octubre, también seco (fue también el mes de los grandes incendios de otoño que cercaron Vigo).

A día de hoy, a la espera de los nuevos datos de Augas de Galicia, la presa se situaría en el entorno del 58% de su ocupación, como en 2017.

Los malos datos en cuanto a las temperaturas, que comenzaron con una caída en picado desde mediados de agosto, condicionaron el final del verano en cuanto a llegada de turismo, como se pudo constatar en las playas, prácticamente vacías durante un mes, con los responsables de socorrismo con muy poco trabajo.

El efecto del septiembre frío también se trasladó a la hostelería, con un descenso de las reservas todavía por evaluar, pero tangible.

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