Conciertos con eco gallego para despedir el verano en el puerto

Ortiga fue el encargado de cerrar la última sesión de conciertos del festival “Son e Mar”, patrocinado por la Diputación y la Xunta

Ortiga fue el encargado de cerrar el festival “Son e Mar” con una verbena con ritmos latinos y sonidos electrónicos.
Ortiga fue el encargado de cerrar el festival “Son e Mar” con una verbena con ritmos latinos y sonidos electrónicos. | Jorge Santomé

Nuevas reinterpretaciones en gallego y música tradicional se dieron la mano ayer en el muelle de Trasatlánticos bajo el título “Orballo cultural”. Supuso el cierre del festival “Son e Mar”, promovido por Diputación y Xunta de Galicia que trajo a Vigo seis jornadas temáticas en dos semanas, involucrando a unos 50 artistas.

En formato festival, con actuaciones cortas, subieron al escenario opciones tan diferentes como el gaiteiro Budiño o el exponente de la verbena contemporánea con base en el legado tradicional, el latin pop y la electrónica, Ortiga.

Con las altas temperaturas, que superaron máximas de 32 grados, las primeras actuaciones fueron en sesión vespertida, pese al retraso de la programación a última hora. Xabier Díaz e as Adufeiras de Salitre fueron los encargados de caldear el ambiente, el aforo en un principio escaso se fue animando con el transcurso de la tarde. Interpretaron temas de su último disco “Axúdame a sentir” (2024), donde a golpe de pandereta rememoraron el tradicional “serán” a la orilla dle mar.

Aún en horario infantil les tocó el turno a De Ninghures, la banda de fusión que lleva la fiesta a donde sea. Divertidos y muy proactivos. Con los temas de su disco “Feira” (2025) salieron a bailar o a saltar los más comedidos.

Poco a poco fue llegando la hora habitual para un concierto cuando anunciaron a Ortiga, el fenómeno de la verbena. Conocido como el “chicho do funck”, reseteó la música tradicional gallega para adaptarlo a los nuevos registros. El que fue compañero de Pili Pampín repasó su repertorio habitual con especial presencia de temas de “Obra social” (2024), su última apuesta discográfica.

Y como cabeza de cartel, Budiño. El de Moaña intercaló la gaita y la pandereta, recreando el ambiente de romería. Pero además, Budiño es el gaiteiro que canta con lo que el espectáculo fue completo. Con una puesta en escena llena de cambios de luz, con coreografías tradicionales, la sensación de festival fue cogiendo forma ya llegada la noche.

Fue el cierre de “Son e Mar” que supo a despedida del verano. El festival, que tiene su gemelo en Coruña, nació con vocación de continuidad y con el objetivo de convertirse en un referente del verano vigués, creando un centro de conciertos al aire libre, junto a Castrelos.

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