Comuneros impulsan un “escudo verde” contra incendios ante el riesgo extremo

Instan a una colaboración entre las administraciones ante una preocupante situación para miles de viviendas

Un comunero voluntario realiza una simulación sobre cómo apagar un pequeño conato de incendio en los montes de Vigo
Un comunero voluntario realiza una simulación sobre cómo apagar un pequeño conato de incendio en los montes de Vigo | Jorge Santomé

Los montes de Vigo están en peligro, así como miles de viviendas, colegios, pabellones deportivos y empresas que se encuentran a su alrededor. Así lo señaló Uxío González, presidente de la Mancomunidad de Montes de Vigo, que avanzó en una futura solución para crear un “escudo verde” ante la inacción de las administraciones y la alerta de una situación extrema, con maleza muy seca ya a finales de julio. “El ritmo de sequía que tenemos ahora mismo en los montes, antes lo veíamos en finales de agosto o en septiembre, después de todo un verano seco”, afirmó.

Así, la Mancomunidad impulsó la agrupación forestal Montes do Sur de Vigo, la primera de Galicia en pelear contra los virulentos fuegos. Inicialmente constituída bajo el trabajo de la comunidad de montes de Saiáns y 36 propietarios, se espera que su tamaño vaya creciendo y aglutinando más comuneros para formar un frente único y crear un sistema defensivo común.

En un primer paso, la fundación nace con el objetivo de defender las viviendas ubicadas cerca de los montes en Saiáns y Priegue, así como proteger el monte productor de San Miguel de Oia. Después, crear un escudo defensivo contra el fuego que alcance Teis. En definitiva, lograr construir el ‘anillo verde’ que se prometió desde el Concello tras los incendios de 2017 y que no se llevó a cabo nueve años después. “Vamos a tardar mucho tiempo en hacerlo totalmente. Pero lo haremos, quiera o no quiera el Concello”, aseguró. El presidente de la Mancomunidad indicó que, con el elevado coste que supone realizar un proyecto protector tan ambicioso, ya ha empezado a tener contactos con empresas de ámbito privado u otras asociaciones para recaudar el dinero.

Bajo este proceso de protección de los montes no puede quedar ninguna pata sin sumar su apoyo. “Queremos implicación y compromiso de todos. Comunidade de Montes, Concello, Policía Local, Bomberos, agentes forestales, Xunta, Diputación... Si no tiramos todos en la misma dirección, esto no saldrá adelante”. La propuesta nace tras el cumplimiento del 30 aniversario de la Mancomunidad y el reciente proyecto aprobado Montes de Vigo 2046.

La situación, según apunta González, es alarmante. La maleza acumulada y seca sigue siendo abundante en varias zonas, aunque algunos vecinos han tomado consciencia y se ha desbrozado algunos puntos críticos. No los suficientes. “Llevamos mucho tiempo pidiendo al Estado que se haga cargo de esa labor. Es algo injusto que sean los propietarios los que desbrocen las zonas aledañas de sus casas”, aseguró. Algunos vecinos de esas viviendas ya han mostrado su preocupación por una nueva temporada de verano que les volverá a poner el corazón en un puño cuando llegue una nueva ola de calor. “Construyen su vida en esos lugares y no podemos ver hacia otro lado”, indicó González. En su mente: impedir que de nuevo se repita los grandes incendios de 2017, donde se quemaron cerca de 62.000 hectáreas y cercando a la ciudad de Vigo.

Ojos en el monte: hasta 20 voluntarios realizan labores de vigilancia a diario

La vigilancia a diario se está convirtiendo en la mayor prevención para los montes de Vigo. Según apuntó el presidente de la Mancomunidad, patrullas de hasta 20 voluntarios realizan paseos e inspecciones por las zonas más críticas de los montes vigueses y del área de influencia cada día. Una medida que ya han realizado otros años en momentos de máximo riesgo, con el objetivo de evitar un incendio intencionado, llegar a tiempo a un conato incipiente y mantener controlados y conocidos los puntos más ‘calientes’ donde se pueda originar un fuego. Una iniciativa inspirada en actuaciones similares que se han realizado en los montes de Val Miñor y Baixo Miño, de mucha eficiencia. No obstante, solo se vigilará en los días donde el calor y el viento están muy presentes.

La Mancomunidad desarrolla también otras alternativas para que, una vez se produzca el incendio, puedan controlarlo. Esta semana instaló varios depósitos de agua en diferentes puntos de los montes de San Andrés de Comesaña. Esos recipientes ayudarán a repostar a los camiones del Cuerpo de Bomberos, si se necesita su uso. Este tipo de depósitos ya se encuentran en otros montes, como en Saiáns, San Miguel de Oia o Coruxo.

Con todas estas medidas, Uxío González no parece muy optimista. Todas esas prevenciones no serán eficaces si se produce un gran fuego como los de 2017. Insta a dedicar más importe económico al trabajo antes del verano y no a la extinción, ya cuando el daño al monte está hecho. Lamentó “no encontrar avances” en las medidas después de sufrir un golpe tan duro hace nueve años.

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