Ropa vintage a la venta por kilos, un mercado distinto en Vigo
Desde ayer y hasta el próximo domingo los vigueses podrán comprar ropa de segunda mano por kilos en la sede Afundación
Los amantes de la ropa vintage ya pueden acudir a la sala Afundación, donde se inauguró ayer el macro mercadillo de ropa vintage ‘Vinokilo’, un espacio donde se puede encontrar ropa vintage por venta al kilo de prendas de todo tipo, desde sudaderas de los años 80, chaquetas de piel auténtica, pantalones vaqueros de lo más retro o incluso bolsos, cinturones y hasta pareos para la playa.
Esta feria llevada a cabo por la sede Afundación y ‘Vinokilo’ inaugurada ayer, estará presente hasta el próximo domingo vendiendo kilos y kilos de ropa usada para aquellos que quieran encontrar piezas especiales de marcas concretas, prendas características de alguna época, siendo las favoritas los 80 y 2000, o simplemente echar un vistazo.
La empresa alemana que lleva a cabo estos eventos compra prendas de ropa usada y las pone a la venta por kilos en mercadillos de toda Europa. Con un almacén trasero, Andrés Cabaleiro, portavoz de la empresa, explicaba que estarán constantemente sacando ropa durante estos tres días, que los asistentes se podrán probar antes de comprar y pesar antes de pagar para saber por cuanto dinero va a salirles todas las prendas que van a comprar.
Tal y como aseguraba Cabaleiro, “este proyecto nace ante la necesidad de crear impacto en la gente para que aprendan una nueva forma de consumo”. Hace tan solo un año que la empresa comenzó a vender ropa vintage en españa y, según aseguraba su portavoz, “la acogida está siendo muy buena”, aunque ahora van a “hacer un pequeño parón hasta septiembre", esperan volver con mucha más ropa una vez acabado el verano.
La práctica de estos mercadillos consiste en llevar a espacios, ropa de segunda mano de cierta calidad, “no compramos ropa de tres euros que sea de mala calidad”, aseguraba Cabaleiro, sino que la práctica consiste en “comprar grandes cantidades de ropa de calidad a proveedores que más tarde seleccionamos y adecentamos para ofrecerla a los compradores”.
Esta feria o mercadillo de segunda mano abrió sus puertas ayer con gran afluencia de gente, en su gran mayoría jóvenes concienciados por el impacto social que produce la ropa y personas del sector como el caso de Míriam Otero, estilista y amante de la ropa y piezas únicas de segunda mano, quien aseguraba comprar la mayor parte de su ropa en este tipo de eventos, tiendas especializadas o aplicaciones para la venta de estas.
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