La compra de viviendas cae en 2026 en Vigo a su nivel más bajo
El 96% de los pisos adquiridos en las operaciones ante notario fueron de segunda mano y la media de edad de los nuevos propietarios se sitúa en 46 años
La compra de vivienda en Vigo se sitúa en este inicio de 2026 en su nivel más bajo en años, con una caída muy importante de un 30 por ciento con respecto al ejercicio anterior, a tenor de los datos que maneja el Consejo General de Notariado tomando para ello las operaciones avaladas y registradas oficialmente. Una caída que coincide con los máximos históricos del metro cuadrado en Vigo, marca alcanzada el pasado mes de abril, superando a la anterior de hace 16 años, y también con la escasez de oferta real.
Según los datos de los notarios, la compra de vivienda nueva es una absoluta rareza: el 96 por ciento de las operaciones que gestionaron fueron en pisos de segunda mano. Y de nuevo por la falta de oferta residencial, a la espera del impacto que pueda tener el desarrollo del Plan General aprobado el pasado año, que contempla la posibilidad máxima de construir hasta 51.000 pisos en un período de 25 años.
En enero y febrero de 2025 se realizaron ante notario un total de 507 operaciones de compraventa residencial. En el mismo período de 2026 han sido 331. Y no es un hecho aislado, sino una tendencia que ahora acelera y que se están dando en toda Galicia. En 2025, el tope se fijó en marzo, con 273 registros ante notario, y a partir de ahí un lento descenso que se ha acelerado con el nuevo año. Este fenómeno es generalizado en toda España.
El importe medio de las transacciones también ha ido bajando, desde los 224.277 euros fijados en julio de 2025 hasta los 208.136 de febrero de 2026, con un promedio internual de 218.924 euros. Ese es precio que han tenido que pagar miles de vigueses para conseguir una casa en propiedad. Y si ha sido algo menos en febrero también tiene explicación: porque la oferta es escasa y salen al mercado productos de menor calidad, que en muchos casos exigen gastos a mayores de rehabilitación. De ahí que en febrero el metro cuadrado se registró en la media más baja, a 1.712 euros. Pero la tensión oferta/demanda es muy superior. A modo de ejemplo, anotar que en octubre el importe promedio por una vivienda alcanzó los 270.745 euros. Desde 2019, los notarios señalan que todos los años ha habido una variación al alza de los precios, siendo la más importante en 2020, el 15,2 por ciento, tras haber caído el 4 por ciento en 2019.
En este período, como es lógico en una ciudad, cambiaron de mano sobre todo pisos, cerca del 83 por ciento, en tanto que el resto fueron casas, gracias a la extensión municipal de Vigo, que cuenta con parroquias con chalés y viviendas unifamiliares.
Los notarios también anotan en sus estadísticas la edad de las personas que firman los contratos y el tiempo medio que necesitan disponer de su renta para la compra. En el primer caso, el grupo principal se sitúa entre los 41 a 50 años. Es decir, ya personas maduras, el 30 pro ciento del total, dejando una media de 46 años en 2025, muy similar a los ejercicios anteriores, entre los 44 y 47 años en todos los casos. Por grupos de edad, el 27,5 por ciento tenían entre 31 y 40 años y el 19 por ciento de 51 a 60. Llama la atención que solo el 7,6 por ciento de los vigueses menores de 31 años se atrevieron a afrontar una operación de esta magnitud, siendo incluso menos que los mayores de 51, el 16 por ciento del total. El 90 por ciento de las compras las realizaron personas físicas y el resto empresas.
Sobre el esfuerzo de media cada comprador tiene que destinar durante 4,7 años toda su renta para adquirir un inmueble. Por último, solo el 6,3 por ciento de las operaciones las realizan extranjeros, en especial portugueses e italianos.
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