Episodios vigueses
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Las relaciones internacionales van por un lado y las comerciales parece que por otro. Como prueba reciente, el fuerte incremento del comercio de Vigo con Israel a través del Puerto, que se produce justo cuando España y el Estado hebreo pasan por el peor momento desde que se establecieron los vínculos diplomáticos, hace más de 40 años. Todavía no resulta especialmente importante, pero en lo que va de año la interacción entre ambos lados acumula 8.119 toneladas, con un incremento sobre el año pasado del 47 por ciento, uno de los mayores. Y va muy al alza: en agosto la subida sobre el mismo mes de 2025 superó el 80 por ciento, convirtiéndose en una de las relaciones comerciales que más crecen en el puerto vigués. Además trata de un comercio muy positivo para Vigo, donde las exportaciones suponen más del 90 por ciento de los intercambios. Israel es ahora un buen cliente de Vigo, que exporta todo tipo de mercancías hacia el país del Mediterráneo oriental, y cada vez en mayor cantidad: un buen socio comercial, aunque todavía lejos de las cifras de los mejores, países como Francia o Bélgica, destino de las exportaciones que salen de los muelles vigueses, sobre todo desde Bouzas por la automoción.
Marruecos es otro país con el que España mantiene una creciente relación conflictiva, pero que, en cambio, se comporta como un buen cliente; de hecho de los mejores: van 110.000 toneladas en los ocho primeros meses de este ejercicio, pero en este caso la tendencia apunta claramente a la baja. Y precisamente desde este verano, cuando la crisis por la invasión de Ceuta y el papel de Marruecos. Según los datos de la Autoridad Portuaria, la caída acumulada en 2026 es del 12 por ciento sobre 2025. Pero la clave está en que se concentra entre julio y agosto, en especial este último mes, en que el comercio ha caído en un 26,7 por ciento, según los datos ya definitivos del Puerto.
En cambio, China es, desde cierto punto de vista, el caso contrario a lo que ocurre con Marruecos e Israel, dos grandes clientes: buenas relaciones del Gobierno saliente -las mejores de la UE con Pekín- y un déficit comercial brutal en general y especialmente en el caso de Vigo. Es el primer socio, pero donde las importaciones suponen el 75 por ciento de todo el negocio. Hasta agosto, los intercambios habían subido un 6,8 por ciento, rozando las 190.000 toneladas, de las que 146.000 fueron productos embarcados en China y traídos hasta e puerto vigués. En sentido contrario, sobre todo pescado, unas 45.000 toneladas, un 25 por ciento. China es con diferencia el país que más toneladas de mercancía desembarca en los muelles vigueses y cada vez más, con una dependencia muy acusada en todo tipo de cargas. Descontando los coches que se mueven desde Vigo hasta Francia, China crece como el principal socio comercial, pero siempre en una relación desequilibrada. También con Costa Rica y Brasil, por la importación de fruta.
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