Colegios de Vigo de la periferia se reinventan ante la baja natalidad

Los centros educativos con menor matrícula potencian los atractivos de unas aulas menos pobladas que permiten una atención más directa

Tania Gómez, directora del CEIP Eduardo Pondal, con su equipo docente.
Tania Gómez, directora del CEIP Eduardo Pondal, con su equipo docente. | Vicente Alonso

En los meses de febrero y marzo, los colegios de Vigo trabajan a destajo para potenciar su atractivo organizando jornadas de puertas abiertas y otro tipo de actividades similares para tratar de captar el mayor número de alumnado posible para el curso siguiente. Una diferencia de uno o dos alumnos menos en, por ejemplo, centros de dos líneas –dos clases por curso– puede suponer que este se quede con una línea menos; una línea que sólo podrá recuperar en cursos venideros si logra aumentar sustancialmente sus matriculaciones. Y la crisis de natalidad que afecta a la ciudad, añadido al hecho de que en Vigo los centros concertados superan a los públicos en alumnado, hace que los colegios públicos de la periferia sufran cada vez más para encontrar alumnado nuevo en sus respectivas zonas, para lo que año a año se reinventan para poder mantener su oferta educativa intacta.

Es por eso que en colegios como el CEIP Eduardo Pondal, en Lavadores, apuestan por un contacto directo con las familias a través de las redes: “Publicamos diariamente mucha información con imágenes del cole, tenemos la web muy actualizada y vamos dejando todos los folletos que podemos en los comercios de la zona”, explica su directora, Tania Gómez. Una de las ventajas de ser los centros con menor número de alumnos por aula –en este caso la media está en torno a 10– es que permite que la enseñanza sea más individualizada y adaptada a las necesidades de cada niño o niña. Es por esta misma razón que, como apunta Tania, “cada vez estamos acogiendo más alumnos con necesidades especiales”. 

Además, añade Gómez, “utilizamos metodologías educativas activas, que nos diferencia de muchos coles de la zona”. La idea es hacer a los alumnos los absolutos protagonistas del aprendizaje, ya que hasta que comienza el segundo ciclo de primaria (3º y 4º) no usan libros de texto. “Muchos padres vienen buscando eso, un cambio de la enseñanza tradicional”, confirma la directora. 

Por su parte, Asunción Portela, que dirige el CEIP Igrexa-Candeán, señala que “a nosotros en particular nos funciona muy bien el boca a boca” a la hora de publicitar su colegio, que con el paso del tiempo y a raíz del trabajo realizado desde el departamento de orientación (formado por la propia directora) se ha acabado especializando en altas capacidades: “Una profe y yo que teníamos una experiencia personal en ese sentido nos formamos al respecto y observamos que había bastante alumnado que no estaba siendo detectado”, explica Portela. Al igual que su homóloga del Eduardo Pondal, cuenta que muchos de los padres que se acercan al colegio a preguntar lo hacen pidiendo “que sus hijos no sean un número más”, ya que las aulas también tienen unos 10 o 12 alumnos de media. 

También en la periferia, el CEIP Coutada-Beade pasó en pocos años de ser un colegio de dos líneas a una. Su directora, Susana Loureiro, indica que, para potenciar su presencia en la parroquia, el centro trata de participar en todas las iniciativas propuestas por la consellería, como el PIE (Proyecto de Inclusión Educativa) o el programa Innova-Lab (que impulsa métodos innovadores para mejorar la competencia matemática, la comprensión lectora, la internacionalización del alumnado y la sostenibilidad). “A través de nuestra participación en estos programas, obtenemos recursos que nos permiten invertir en mejorar nuestras instalaciones”, subraya. Además, añade que “intentamos tener el cole abierto a las familias con un horario amplio, con aula madruga, comedor escolar y actividades extraescolares para facilitar la conciliación, que es una de las cosas que más nos solicitan”.

Las tres coinciden en la importancia de la escuela pública en estos tiempos en los que los centros de la periferia sufren para completar la matrícula. “Tenemos muchos recursos y los profes estamos más especializados”, indica Tania Gómez. Su homóloga del Igrexa-Candeán va más allá y llama a derribar el mito de que los concertados tienen más servicios sólo por ser de titularidad privada: “Hay desconocimiento en cuanto a eso. Un niño que llegó desde un cole privado nos dijo que allí no tenían ni siquiera profe de Pedagogía Terapéutica ni de Audición y Lenguaje”.

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