Colapso en el tren Vigo-Coruña: 1,4 viajeros por cada asiento

La conexión del Eje Atlántico es la más saturada de España pese a perder usuarios en el último año, con una bajada del 8,8%; es la segunda línea de Media Distancia en afluencia

Largas colas de estudiantes en Urzaiz para tomar un tren camino a Santiago y A Coruña.
Largas colas de estudiantes en Urzaiz para tomar un tren camino a Santiago y A Coruña. | Vicente Alonso

El Eje Atlántico ferroviario puede presumir de ser uno de los más utilizados, aunque necesita refuerzos. Según datos aportados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en su informe anual, señaló la saturación que vive esta conexión entre Vigo y A Coruña en tren. En 2025 movilizó 3,4 millones de viajeros en la ruta Media Distancia cuando su capacidad es de 2,2 millones de plazas. Es decir, 1,4 viajeros por cada asiento que conecta ambas ciudades. Que superen los viajeros el 100% de las plazas ofertadas se explica porque, durante el recorrido, una plaza puede ser utilizada por más de un pasajero (uno realiza el Vigo-Pontevedra y otro, el Santiago-A Coruña).

Es, con mucha diferencia, la línea de Media Distancia más saturada de España. Tan solo el trayecto Sevilla-Cádiz muestra también una saturación superior al 100%, con 2,7 millones de viajeros para 2,4 millones de plazas ofertadas. El colapso también se acerca, en menor medida, al Regional Vigo-A Coruña: movilizó en 2025 1.392.371 pasajeros para un total de 1.415.318 asientos disponibles. En el resto de ejes, la media nacional de ocupación se sitúa en el 60%, con una pérdida notable de usuarios en detrimento de la alta velocidad.

El Eje Atlántico sufrió el año pasado una bajada notable de sus pasajeros, con una caída del 8,8%. La ruta Vigo-A Coruña se encontraba al alza tras el abono gratuito y la utilización masiva de trabajadores y estudiantes universitarios. Con el fin de la gratuidad y la pérdida de fiabilidad del servicio, se produjo un ligero trasvase al autobús. Esto hace que continúe en la segunda posición y pierda fuerza en la pugna por ser la línea de Media Distancia más concurrida. Barcelona-Girona, con 3,6 millones de viajeros, repite en primera posición un año más, pese a caer un 3,5%.

Esta saturación fue detectada por Renfe. Su presidente, Álvaro F. Heredia, anunció un aumento de plazas para el Eje Atlántico del 24% antes de final de año a través del Plan Galicia, un proyecto que añadirá nuevos trenes en hora punta y sinergiará modelos de alta velocidad, con más capacidad, para conectar Vigo y A Coruña. De momento, este programa se encuentra en fase de estudio y análisis, en un movimiento muy esperado para los usuarios habituales de este servicio. Muchos de ellos, obligados a reservar asiento con dos semanas de antelación.

El corredor norte de Larga Distancia, que conecta Vigo y Barcelona por vía convencional, fue el más utilizado en ese ámbito, con 3,2 millones de pasajeros en 2025. Esa clase de corredores, ya en decadencia por su lentitud (A Pamplona tarda 10 horas y a Barcelona, 14 horas) perdió un 17,5% de pasajeros en un año, y un 14,6% de sus plazas. El futuro se encuentra en los corredores AVE, la firme apuesta de Transportes que, en Vigo, todavía no explotó con fuerza. La conexión rápida a la ciudad es muy poco frecuente, con solo 8 conexiones diarias, y cara, alcanzando los 89 euros el trayecto.

Transportes aísla al Corredor Atlántico por el ancho de vía

Transportes no modificará el ancho de vía en las conexiones de Vigo con Galicia y al exterior. Según informó El País, el ministerio elaboró un informe donde señala que el cambio del ancho de vía de ibérico a internacional para el Corredor Atlántico propuesto por la Comisión Europea costará entre 20.000 y 30.000 millones de euros, además de necesitar hasta 30 años en hacer efectivo todo el cambio. Por ello, Transportes descarta de manera tajante tal inversión. Así, el ancho de vía seguirá siendo para las conexiones ferroviarias desde Vigo una pequeña isla con respecto al resto de España.

Tanto el Eje Atlántico como la línea del Miño utilizan un ancho de vía ibérico, con trenes adaptados a esa rodadura. Desde Bruselas, han señalado que todos los corredores españoles (Atlántico y Mediterráneo) deberán tener para 2030 un ancho internacional y que toda Europa sea uniforme en sus tramos ferroviarios. Esa negativa sigue obligando a utilizar un cambiador en Taboadela, perder varios minutos en el trayecto a Madrid y evitar que entre nuevos operadores, sin trenes disponibles para circular por ese ancho de vía tan especial.

Ante ello, el conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, lamentó un nuevo “revés” para las infraestructuras ferroviarias al entender falta de interés por parte del Gobierno las necesidades de la comunidad en materia ferroviaria. Criticó la falta de diálogo y la ausencia de información, con un ministerio que “lleva meses evadiendo este asunto pese a las reiteradas peticiones por parte de la Xunta”. Calvo defendió que cambio del ancho de vía, comenzando por el tramo Santiago-Ourense y una posible extensión al Eje Atlántico. El conselleiro aseguró que esta decisión repercutirá en el bolsillo de los viajeros al mantener Renfe un monopolio y convertir Taboadela “en un muro de la esperada libaralización”.

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