El coche autónomo de la UVigo ya recorre el campus

Universidad

El ‘shuttle’ sin conductor y conectado desarrollado por la universidad en colaboración con el CTAG estará en pruebas hasta el 30 de junio y alternará entre dos rutas diferentes

El coche autónomo de la UVigo ya recorre el campus

La comunidad universitaria del campus de Vigo ya puede desplazarse cómodamente entre los diferentes edificios de Lagoas-Marcosende gracias a la puesta en marcha del ‘shuttle’ desarrollado por la Universidad en colaboración con el CTAG. De momento en forma de prueba piloto que se extenderá hasta el 30 de junio, esta especie de ‘minibus’ con capacidad para 8 personas y que viaja a 20 kilómetros/hora sin conductor –aunque por razones legales siempre va un operario dentro listo para coger los mandos por si falla el sistema autónomo– recorre desde ayer las instalaciones de la UVigo.

Se trata de un servicio 100% gratuito orientado a facilitar la movilidad dentro del propio campus, cuya orografía es peculiar al estar construido sobre una ladera, por lo que las diferentes dependencias están unidas, por lo general, a través de escaleras. Gracias a esta pequeña lanzadera, estudiantes y trabajadores del campus podrán no sólo salvar estas diferencias de altitud, sino también desplazarse de forma segura y respetuosa con el medio ambiente hasta donde lo necesiten.

Como ya se había anunciado en su presentación, el ‘shuttle’ hace un recorrido circular de unos tres kilómetros y tiene siete paradas a lo largo de las diferentes instalaciones del campus vigués: Rectorado, Biblioteca, Facultad de Económicas, Citexvi, Edificio de Ciencias Experimentales, Escuela de Ingeniería Industrial y Escuela de Telecomunicaciones. Salvo el edificio Exeria (rectorado) y la Biblioteca, que están en áreas semipeatonalizadas por las que no pasan autobuses, el resto de las paradas de este vehículo autónomo coincide con las que utilizan los Vitrasa que realizan sus servicios cada día entre la ciudad y el campus. Una vuelta por la actual ruta –se alternará entre dos para ver cuál funciona mejor– dura entre 15 y 20 minutos, aproximadamente.

Mapa en tiempo real y arreglo de averías en remoto

El primer día de funcionamiento del ‘shuttle’ autónomo en el campus de Vigo no tuvo una gran afluencia de usuarios, en parte por el mal tiempo, pero sobre todo porque muy pocas personas conocían que empezaba a dar servicio ayer (sólo se había dicho que sería a principios de febrero). Con todo, la UVigo se ha encargado de colocar cartelería en todos los centros del campus anunciándolo, por lo que se espera que su uso vaya a más en los próximos días.

Una de las principales características de este vehículo autónomo y conectado es que, gracias a esto último, los usuarios pueden consultar en internet –en cada parada hay un QR que dirige a la web específica– la ubicación en tiempo real de la lanzadera e incluso cuántos pasajeros lleva a bordo –el máximo son 8–, dos servicios a día de hoy impensables con el autobús urbano. El ‘shuttle’ estará operativo durante esta fase de pruebas de lunes a viernes de 8,30 a 14,30 horas, el horario de mayor actividad en Lagoas-Marcosende.

Una de las anécdotas de su puesta en marcha ayer dejó evidenciar también otra de las ventajas de ser un vehículo conectado. Durante uno de sus viajes, la lanzadera sufrió una pequeña avería que la dejó parada cerca de Económicas. Pero el técnico que viaja dentro para tomar los mandos si es necesario no tuvo que hacer nada para remediarla: las personas que se ocupan de vigilar la red y el correcto funcionamiento del vehículo se ocuparon de arreglarla en remoto. Un trabajo de ‘chapa y pintura’ cibernética que deja ver cómo la movilidad del futuro también tiene soluciones técnicas que parecen sacadas del futuro.

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