Vigueses Distinguidos
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La reacción del dueño del restaurante Mimassa, en Areal, al expulsar de su local a un grupo de israelíes y que se hizo viral mediante un vídeo en redes tendrá un recorrido judicial. El Juzgado de Instrucción 4 de Vigo ha citado a declarar como investigado al propietario del establecimiento, Samir Slim, de origen libanés, por un presunto delito de odio.
Fue la llamada de una persona de Madrid que había visto en redes el vídeo la que alertó a la Policía de Vigo, si bien la Policía Nacional aseguró que ya tenían constancia y que, de oficio, se había iniciado una investigación. Tras informar a la Fiscalía especializada, el juzgado de Instrucción abrió diligencias, fruto de las cuales se tomará declaración a Samir.
El propietario aseguró que el grupo había identificado su procedencia por la bandera que tenía en el bar, diciéndole “fuck Líbano. Fuck Palestina”. Afirmó que le estaban tratando mal y decidió echarles por seguridad, mientras consideró que le seguían provocando cuando al decirles que se fueran “seguían con la cerveza cuando les estaba expulsando por el genocidio de su país”. Desde lo ocurrido, fueron numerosas las muestras de apoyo, incluidas en las última manifestación en Vigo por el pueblo palestino, pero también críticas y comentarios de rechazo, incluso de la propia Embajada de Israel en España.
Por su parte, el grupo expulsado daba su versión en “Enfoque Judío” afirmando que no hubo diálogo con el hostelero, “apenas supo que éramos israelíes, estalló. Nosotros no le provocamos”.
La cifra de denuncias por delitos de odio en Vigo y provincia es anecdótica si se compara con el resto de infracciones penales. Según el último informe del Ministerio de Interior, hecho público este mismo mes de julio, correspondiente al ejercicio 2024, fueron 25 los casos registrados, frente a los más de 12.000 delitos solo en Vigo o los 33.000 en la provincia. La cifra, además, se redujo en casi un 36% respecto al año anterior, cuando fueron 39.
La dificultad para que se reconozcan como tales en procedimientos judiciales esconde en la mayoría de ocasiones la cifra real de casos, que, según organizaciones como SOS Racismo es mucho más elevada y extensa al incluir el racismo institucional o laboral, es decir, la dificultad que tienen personas de otros países o religión para encontrar, por ejemplo, un alquiler y que es la más frecuente en la ciudad.
Atendiendo a los datos oficiales, lo que no cambia es el motivo de dichas denuncias, casi la mitad corresponden a racismo y xenofobia, seguida de la orientación sexual o de género, aunque también se registraron un par de denuncias por antigitanismo, antisemitismo, orientación política y aporofobia.
De los 25 casos que señala Interior en Vigo provincia en 2024, se esclarecieron un total de 19, pero solo hubo dos personas detenidas o investigadas.
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