Científicos de Vigo alertan de una macroalga invasora nunca antes detectada en Galicia
La investigación del IEO sitúa el hallazgo en las Rías Baixas y relaciona su aparición con el calentamiento del océano
Un equipo internacional liderado por personal investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) de Vigo ha detectado por primera vez en las costas de Galicia la presencia de la macroalga tropical invasora Asparagopsis taxiformis, un hallazgo que supone la cita más septentrional registrada hasta ahora en aguas europeas y amplía en más de 500 kilómetros el límite conocido de distribución de esta especie.
La investigación, publicada en la revista científica 'Bioinvasions Records', sitúa el descubrimiento en las Rías Baixas, donde un ejemplar fue localizado en 2025.
Una especie con gran capacidad invasora
Los análisis moleculares realizados por el equipo confirmaron que el ejemplar pertenece al linaje 2 de Asparagopsis taxiformis, considerado uno de los más preocupantes por su alta capacidad invasora y su elevada tolerancia a diferentes condiciones ambientales.
Estas características podrían facilitar su establecimiento en aguas templadas como las de Galicia, donde hasta ahora no se había documentado la presencia de esta macroalga.
La primera autora del estudio e investigadora del Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, Eva Cacabelos, explica que la población detectada parece todavía incipiente, ya que no se han encontrado estructuras reproductoras. No obstante, advierte de que el hallazgo evidencia cómo el calentamiento del agua del mar y la actividad humana pueden favorecer la llegada y asentamiento de especies de afinidad tropical en ecosistemas templados.
Preocupación por una posible "coinvasión"
El estudio alerta además de un riesgo añadido: la posible coinvasión con otras especies exóticas ya presentes en el litoral gallego, como Rugulopteryx okamurae.
Según los investigadores, la coexistencia de ambas macroalgas podría multiplicar los impactos ecológicos, al competir por el espacio y llegar a monopolizar el sustrato marino, alterando el equilibrio de los ecosistemas bentónicos autóctonos.
La vigilancia, clave para frenar su expansión
El equipo científico subraya la necesidad de reforzar la vigilancia temprana y el seguimiento continuo de las costas gallegas para detectar la evolución de esta especie y anticipar posibles consecuencias sobre la biodiversidad marina.
La investigación ha contado con financiación de fondos FEDER, del programa europeo Horizon Europe a través del proyecto GuardIAS (Guarding European Waters from IAS) y con la participación de investigadores del IEO-CSIC, el IFAPA Centro El Toruño, el Marine Research Institute de la Universidad de Cádiz y la Universidad de Málaga.
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